jueves, 14 de marzo de 2013

Creando masones “a la vista”



Próxima entrada de La Imprenta de Benjamín, el domingo 24 de marzo.
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Entre las diversas colecciones de los denominados “landmarks” o linderos de la francmasonería,  no unánimemente aceptados en todas las obediencias, sigue hasta hoy la discusión acerca de la legitimidad de la llamada “Prerrogativa del Gran Maestre para crear masones a la vista”, descripta entre los así llamados “ 25 landmarks de Mackey” en el octavo lugar, y si en efecto se trata de una regla de las consideradas inamovibles o mas bien de uno de los usos y costumbres.


Crear un mason a la vista ( en inglés mason at sight) es un término técnico que podría definirse como el poder que tiene un Gran Maestre para iniciar, ascender o exaltar candidatos en una logia de emergencia especialmente abierta o como se las llama en el Libro de las Constituciones de Anderson, una “ logia ocasional” que se forma con él mismo y los Maestros Masones que convocara para ese fin. Esa logia queda disuelta en cuanto el o los candidatos han sido recibidos y los hermanos despedidos por el Gran Maestre.
Esta práctica  no ha sido aceptada universalmente en todo el Oficio, y sobre todo en la masonería norteamericana donde es frecuente; allí hay varias de sus Jurisdicciones o Grandes Logias estatales, que no la reconocen ni aceptan.
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Nota: no debe confundirse la práctica de crear masones a la vista, en la cual usualmente se confieren los tres grados de una vez a algún personaje prominente de la política, gobierno, ciencia o arte, que no debe ser demasiado expuesto en su condición de masón, con la costumbre también extendida en la masonería norteamericana que llaman “one day of classes", donde masivamente se otorgan a  decenas y hasta centenares de candidatos todos los grados simbólicos en un solo día y eventualmente los restantes treinta del rito escocés antiguo y aceptado, todo de una vez.
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Veamos primeramente algunas precisiones históricas del siglo XVIII a modo de antecedentes:

-En la masonería de los Modernos.
En el periódico Leeds Mercury de Londres, del 7 al 30 de abril de 1730 apareció este encabezamiento de un artículo:
“ .. hace unos pocos días, Sus Gracias, los Duques  de Richmond y Montague, acompañados de varios gentilhombres  que eran masones libres y aceptados y de acuerdo a antiguas costumbres  formaron una logia en lo alto de una colina cercana  a la residencia del Duque de Richmond en Goodwood, Sussex e “hicieron “ al Honorable  Lord Baltimore, un masón libre y aceptado”.
En 1731, Lord Howell, siendo Gran Maestre “ formó una logia ocasional en la residencia de Sir Robert Walpole en Norfolk” y allí fueron “ hechos” Maestros Masones el Duque de Lorena, posteriormente emperador de Alemania, y el Duque de Normandía. Otro caso fue la iniciación, ascenso y exaltación de Frederick, príncipe de Gales en 1737, durante una “ logia ocasionalpresidida por el propio Desaguliers que entonces era Diputado Gran Maestre y que probablemente haya actuado bajo dispensa del Gran Maestre de esa época que era el Conde de Darnley.
 Sigue la lista con otros encumbrados personajes a los que se recibió como masones, por ejemplo en 1766, Lord Blaney , entonces Gran Maestre, convino en una “ ocassional lodge” para recibir al Duque de Gloucester, y nuevamente en 1767, pero actuando el Diputado, John Salter, se hizo masón al Duque de Cumberland.
El propio William Preston escribe en 1787 que  el entonces Príncipe de Gales fue  hecho francmasón en una logia ocasional en que además se le otorgó la Estrella y la Jarretera, en tanto que el Duque de Cumberland presidió en persona”.
Hay que observar que en muchas ocasiones la logia ocasional se crea en un lugar que no es el asiento natural de la Gran Logia y que al “ hacer masones” de esa forma con frecuencia los oficiales, excepto el Gran Maestre, no son Grandes Oficiales. Eso pasó en la logia ocasional que recibió al Duque de Lorena en Norfolk, cuando el asiento de la Gran Logia estaba en Londres. En 1766, La Gran Logia celebraba sus reuniones en la taberna del Crown and Anchor, pero la logia ocasional para el Duque de Gloucester tuvo lugar en la Horn Tavern.
Este es un argumento esgrimido por quienes niegan la existencia de la prerrogativa argumentando que no eran logias ocasionales sino reuniones de Comunicación Especial de la Gran Logia y que “ hacer masones” de esa forma  significaría que se estaba bajo la autoridad de la Gran Logia pero no del Gran Maestre.
Sin embargo los hechos no apoyan esa posición puesto que todo a lo largo del Libro de las Constituciones, las reuniones regulares y las especiales están claramente registradas como reuniones de la Gran Logia, en tanto que las logias ocasionales aparecen como co de uso general convocadas por el Gran Maestre con el propósito de hacer” francmasones.

-También los masones “ Antiguos”:
La forma de llamar a los masones así creados, “masones a la vista” fue adoptada por Laurence Dermott, el Gran Secretario de la Gran Logia Atholl o de los Antiguos, en tanto que la usada por Anderson era “ masones creados en una logia ocasional”.
Dermott en sus Constituciones o Ahiman Rezón escribe que las antiguas regulaciones prescribían que los Compañeros de Oficio y los Maestros Masones no podían ser hechos  sino en una logia particular, excepto bajo dispensa del Gran Maestre:
“-..es una ordenanza muy antigua pero que escasamente se ha puesto en práctica; sin embargo el Muy Respetable Gran Maestre  tiene el poder y la autoridad para hacer o disponer que en su presencia se hagan masones libres y aceptados, a la vista . Pero no pueden serlo fuera de su presencia sin dispensa escrita para ese propósito, ni podrá obligarse a ninguna logia bajo patente a recibir a la persona que será hecha, si sus miembros se oponen; en tal caso el MR podrá hacerlo en una nueva logia que se cree para la ocasión”.
El hecho de que Dermott use la frase no conspira contra la existencia de la prerrogativa ni tampoco argumenta a su favor, pues en el primer caso no lo cita como autoridad y en el segundo puede que sea muy posible que no haya inventado la expresión sino tomada de algún término técnico aunque no fuese el empleado por Anderson y sus logias ocasionales.

Ahora veamos el argumento de Albert G. Mackey, el compilador de los  25 landmarks:

Dice:.. que hoy en día ( su época) nadie pone en duda el derecho inherente de un Gran Maestre para formar logias bajo dispensa y que en esas logias así constituídas los francmasones pueden ser legalmente ingresados, ascendidos o exaltados:
“…siete masones se dirigen al Gran Maestre quien otorga una dispensa  bajo su autoridad para abrir y mantener una logia y hacer francmasones. Esa logia, sin embargo es una creación del Gran Maestre  pues está en su poder revocar la dispensa y disolver la logia. Entonces si el GM tiene el poder de habilitar a otros para conferir grados y hacer francmasones por su propia autoridad y sin su presencia, ¿ no estaría permitido argumentar a fortiori  que él también tendría el derecho de congregar siete hermanos y que los francmasones sean “ hechos” bajo su vista?.
Él, eventualmente puede convocar a una logia ocasional, cumplir el propósito y entonces revocar la dispensa con lo que la logia ocasional queda disuelta.”

- Algunas voces en contra de la prerrogativa:
-No es un landmark sino una invención moderna.
- La prerrogativa no consta en la redacción de ninguna Constitución.
-Todos los candidatos deben atravesar los portales de la orden en la forma debida.
- Es el resabio de un poder autocrático que no se compadece con la masonería por mas que algunos lo pretendan derivar del Gran Maestre de los Caballeros Templarios!
-El principio básico masónico de igualdad exige un mismo trato para todos los candidatos.

-Y alguna opinión que intentaría justificar su práctica:
-“Podría ser aceptable cuando se trate de algún ciudadano eminente que ha expresado su deseo de unirse a nosotros, a modo de membresía honoraria y en logia ocasional, puesto que en la época fundacional difícilmente un noble golpearía las puertas de una logia, sino que por el contrario esta se consideraría muy honrada en que ese caballero se uniera a ella.”

-Conclusión: Que la práctica de crear o hacer masones de esa forma continúa en la actualidad, y que la discusión sobre la validez de la prerrogativa es una discusión sin esperanza de clarificación pues conviene y se adapta, ahora como en el pasado, a las políticas de cada obediencia. Lo que si puede decirse es que los masones “hechos a la vista” se distinguen de los  hechos” que siguieron todos los pasos reglamentados en que no fueron sometidos a balotaje ni estudiado sus antecedentes y que en cuanto se disuelve la logia ocasional, quedan como masones no afiliados ni miembros de ninguna logia particular, con lo que deberían solicitar su afiliación como miembros a una logia si desearen asistir y poder ganar los privilegios de poder votar o ser elegidos Oficiales como cualquier hermano, o permanecer como masones no afiliados, inactivos, aunque tampoco queda claro si en esa condición se le permiten las visitas a las logias.
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Bibliografía:
-Artículo publicado en el sitio de la Grand Lodge of Columbia and Yukon. http://www.freemasonry.bcy.ca/texts/masons_at_sight.html
-Making masons at Sight. por William L. Bolden, Bibliotecario del Supremo Consejo Jurisdicción Sur REAA. Washington,  publicado en New Age, 1925.
-The Builder Magazine, febrero de 1925. (Phoenixmasonry. Org)
-Albert G. Mackey. Encyclopedia of Freemasonry, vol II. Richmond, Virginia, The Masonic History Company, 1946. Pag 941.43.
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domingo, 3 de marzo de 2013

RAMSAY: ¿ UN SIMPLE AVENTURERO RELIGIOSO?( Parte IV y última)

Próxima entrada de La Imprenta de Benjamín, el jueves 14 de marzo.
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es continuación:
Antiguos grabados siglo 18 y 19

Surgen entonces algunas cuestiones. P. Chevallier esboza un intento de respuesta recordando la vinculaciòn entre Ramsay y los Bouillon, que no pudo ser mas que a través de la Via de Turena, puesto que un Bouillon habia desposado a una princesa Sobieska que era “ dama de la orden de la Cruzada”, creada en Viena en 1709.
No debe olvidarse el espíritu de cruzada de los Sobiecki, que en 1682 salvaron a Viena con su victoria en Kalemberg.
Pero de los cruzados a los Templarios- debemos ser justos, Ramsay guarda silencio!- no hay mas que un paso que será dado en 1740.
Misticismo religioso mas o menos inspirado en quietismo feloniano. No hay duda que en unl plan doctrinal, el catolicismo de nuestro hombre no era perfecto y que en 1724 soportaba mal la atmòsfera romana y devota que reinaba en el entorno de los Estuardo.

Aunque es cierto que en ese momento deseaba dar a los medios pontificios y al pretendiente los principios de esa “ religión universal” extraida a la vez de Anderson y de Fenelon, no puede excluirse la idea de que la acusación de “ quietismo” no fuera ajena a la condena de 1738, una simple hipótesis que se apoya sobre ningún documento.
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En 1727 ya habìa algunas dificultades con la censura de la Sorbona en momentos de la publicacion de los Viajes de Ciro. Y su obra póstuma e inglesa, los Philosophical principles, contienen audacias teológicas aceptables a Londres pero no a París. Pero Ramsay, mas que un metafísico un poco difuso, era además un místico- lo que se asocia perfectamente a su quietismo!- y sobre todo ya hemos visto, se diferenciaba profundamente de Anderson en el sentido en que este buscaba en las Escrituras un significado oculto y esotérico.
Ciertamente, Ramsay no está solo en esa búsqueda y tendrá numerosos discípulos que darán forma a la contracara de las Luces y el prerromantisicmo. Toda la corriente que se ha convenido en denominar “ martinista”, podría reivindicarle como su padre.
Pero, ¿ y la Enciclopedia?. Es evidente que la invitaciòn no fue comprendida por la alta nobleza. Ni el Conde de Clermont ni el propio Felipe de orleans, ni el príncipe de Condé ni los Conti auspiciaron la publicaciòn de la obra y puede decirse que en su conjunto, la nobleza masónica se mantuvo a distancia. La obra esta bien hecha, pero sin la masonería.,

En la fabricación de la obra, el rol de la masonerìa fue nulo y el rol de los masones muy modesto. Se sabe sin embargo que André Francois Lebreton, editor de la obra jamás perteneciò a la Orden y que ha sido confundido con un orfebre de nombre Thomas Pierre Lebreton, quien se cuenta entre los primeros hermanos franceses, Venerable, casi seguro en 1737 y quizas un poco antes, de la logia “au Louis D¨Argent”.

Y al respecto mencionemos un divertido quiprocuo ( malentendido) de que han abusado algunos historiadores como el honesto Feuillette y especialmente A. Groussier.

No teniendo en sus manos las primeras versiones impresas del Discurso de Ramsay- después de todo no se está obligado, como si por ser un masón de Alto Grado debiera conocer el Almanaque de Cocus- estaban persuadidos, después de La Tierce, que d´Antin era el verdadero autor del discurso y el segundo, entonces era Gran Maestre del Gran Oriente, en decir en la sesión de clausura del Convento de 1927: “ en 1740, nuestro Gran Maestre, el duque de Antin invitó los francmasones a secundar la confección de la Enciclopedia”.

Hay que decir que mas tarde, sobretodo después de las publicaciones de Lantoine, Groussier se muestra mas discreto... Una vez mas, como en todo lo concerniente al siglo de las Luces y la Revolución, partidarios y adversarios de la Orden se equivocan con un “ acuerdo tocante” ( J. Baylot)
Prost, Sackleton, J. Brengues han ensayado de “contar” el número de masones entre los enciclopedistas y todos, con ciertos matices, arribaron al mismo resultado: eran una pequeña minoría los autores que pertenecían a la orden.
Según Sackleton, solamente seis (sobre 128) eran masones en actividad al momento de si colaboración en la obra. El grabador Cochin que diseña el fronstispicio, Marnezis, de Meysieulx, Perronet el fundador de la Escuela de Puentes y Caminos, el conde de Tressan y P.J. Willermoz, el médico, hermano del fundador del rito de los Caballeros Bienhechores de la Ciudad Santa.

La lista no está completa y convendría agregar a Montesquieu ( que fue masón pero el artículo es póstumo), Voltaire ( que no lo era entonces y no lo fue mas que en los tres últimos años de su vida), al Dr. Bordeu, Venel, J. Proust y un C. Duclos ( J. Brengues) que no era el academico bretón. O sea un máximo de 11.
Agréguese que escapan totalmente a la masonerìa no solo Diderot y D´Alembert, aunque fuese posible que el primero haya sido visto como candidato en la logia de “ Las Nueve Hermanas” y que
se ha afirmado que solo un “ veto” real haya prohibido su ingreso, pero también el caballero Louis de Jaucourt que fue la columna vertebral de la empresa y que ha sido con frecuencia confundido con su primo Arnail Francous, marqués de jaucourt, masón auténtico.
A la inversa, muchos masones fueron hostiles a la Enciclopedia, Palissot, el abate Desfontaines, Lefranc de Pompignan. Ya no es posible sostener con D.B. Schlegel que los enciclopedistas masones habían formado una logia secreta bajo la égida de un “ an older of Minerval Rosy Cross masonry”  (una antigua masonería rosacruz) ( observación de J. Brengues)
Por lo demás no de poco interés hacer notar que no existe el artículo “ Franc- masonería” en la edición “ princeps” de la Enciclopedia. En cambio no ocurre lo mismo en el Suplemeno y sobretodo en la reediciòn del hermano Pankouke a la víspera de la Revolución.

Fin de una leyenda, pero también fin de la creencia en un rol director de Ramsay. No se le encuentra para nada en esa Gran Obra. Por el contrario, es un agente esencial de las principales desviaciones del mundo masónico francés del siglo XVIII, aun si no fue en “stricto sensu” el inventor del “escocismo” y de los Altos Grados.
Probablemente jamás haya habido un “ Rito de Ramsay” o “ Rito de Bouillon” mencionado por diversos autores como Thory y Ragon.
No estamos en condiciones de afirmar con el solo testimonio del primero que la misiòn de Ramsay en Inglaterra hubiera sido la de predicar una “ masonerìa nueva” . (Acta latomorum, I, p.23)
Ese año ) 1728) el caballero baronet escocés ( no lo era aún) Ramsay llevó a Londres los fundamentos de una masonería nueva que hacía descender de las cruzadas y atribuía su invenciòn a Godofredo de Bouillon ( siempre esa familia Buillon). Pretendia que la logia de San Andres de Edimburgo fue el asentasmiento principal de la verdadera orden de los francmasones que descendian de los caballeros de las cruzadas. Confería tres grados, el Escocés, el Novicio y el caballero del Templo. Ramsay predicaba una reforma basada en su descubrimiento, pero se rechaza tal doctrina”.

¿Qué retener de ese relato que por diversos aspectos parece anacrónico, sino que Ramsay hablando masónicamente, se encontrò con el rechazo en Londres.? Pero en esas condiciones, ¿qué hay de su iniciación en 1730, es indiscutible?

Derrota aquí y allá. Ramsay ante la oposición de Fleury renuncia en adelante a toda actividad masónica. Se consagra a su familia y a la literatura. Si su catolicismo aparece de mas en mas dudoso, si se da crédito a las cartas que escribe a sus amigos ingleses, su fidelidad a los Estuardo parece muy firme y dos nobles escoceses, uno de los cuales, Derwentwater había sido Gran Maestre, fueron sus ejecutores testamentarios.
Por otra parte su pensamiento filosófico y religioso se precisa en un sentido mas y mas antidogmátco, lo que no le impide morir piadosamente el 6 de mayo de 1643 en Saint- Germain- en -Laye. De no haber sido por su rol masónico, ocasional pero finalmente importante, él y sus escritos habrían sido perfectamente olvidados.
Aventurero religioso, si hay algo de verdad en ese juicio de Cherel es la aventura de Ramsay errante a través de todas las confesiones del mundo cristiano franco-británico para acabar en el interior de un inevitable marco católico por el concepto de una “ religion universal”, evidentemente destinada al fracaso, como todas las tentativas de ese orden porque le faltaba la creencia en la realidad de una encarnación (necesariamente la de Cristo), fundamento indispensable a toda construcción dogmática, o religiosa.
El fracaso final sin embargo no hace dudar de la honestidad ni la seriedad del propòsito. ¿ habrá creído que la masonería podía ser el elemento motor de esa religión universal tal como piensa P. Chevallier?.
Esto, a nuestro juicio no se aclara con los textos y queda solo como posible pero sin responder a la pregunta que viene inmediatamente a la mente:
¿ Porqué Ramsay, una vez que volvió la calma y dejò de temer las persecuciones, no continuó en la masonería?. Pensamos que la respuesta a esta cuestiòn permitirá resolver eso que se denomina, quizas con un poco de exageración, “ el misterio del Caballero de Ramsay”.

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jueves, 21 de febrero de 2013

RAMSAY: ¿ UN SIMPLE AVENTURERO RELIGIOSO?(III)

Próxima entrada de La Imprenta de Benjamín, el domingo 3 de marzo.
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es continuación:

 
El estilo del relato es muy diferente al de Anderson teniendo como parte común su estructura antiguo testamentaria. Estrictamente bíblica, el pastor nos describe con un modo perfectamente conforme a las doctrinas de las Iglesias de principios del siglo XVIII la historia de la masonería que culmina en el Templode Jerusalén y se expandió por el mundo antiguo, para después ser transportada al inicio de la edad media a la Inglaterra de Athelstan. Nada de secreto y nada misterioso, sino la comunicación, de generación en generación, de maestro en maestro, de las tradiciones del oficio.
Por el contrario, Anderson nos introduce en un relato esotèrico donde aparece una “ ciencia arcana”que no se conservó pura mas que “entre el pueblo de Dios

El tabernáculo de Moisés es “ conforme al modelo que tuvo en una visión celeste sobre la Montaña Sagrada”, “prueba evidente de que las leyes de nuestro arte se oservan en el mundo invisible donde todo es armonía, orden y proporción”
Esa “ ciencia arcana” reservada a algunos e incomprensible al comun de los mortales, se conservó en el manuscrito salomonico hasta las Cruzadas. Y se extendió al antiguo oriente, con losgriegos, los romanos, los operativos ingleses originales y el rey Athelstan
La introducción de la masonería en Inglaterra es relatada de forma diferente por los dos autores. Athelstan y su hijo Edwin juegan un rol capital en el relato de Anderson y sería bajo su égida que se crearían las primeras cofradías. Para Ramsay, en cambio, todo proviene de las cruzadas y la vinculación se efectúa en una forma que nuestro autor califica de “ histórica” en tanto que a la parte bíblica la considera como salida “ de nuestras antiguas tradiciones” opuestas a la “verdadera historia”.
Durante las cruzadas, esos “ príncipes, señores y artistas” fundarían una sociedad para “ restablecer los templos cristianos en tierra santa” conservando los “ signos antiguos y las palabras misteriosas de Salomón” para “ distinguirse de los infieles”.

Como Bendoctor, “ sultan de Egipto” (?) había expusado a los cristianos, “ el hijo de Enrique III, rey de Inglaterra, el gran príncipe Eduardo “ , restauró aquella “ colonia de adeptos en Inglaterra,
y como amaba la “ gran ciencia”, se declara Gran Maestre y acuerda numeroso privilegios y franquicias y les dió a los miembros de nuestra cofradía el nombre de francmasones”. La “ antigua ciencia” sobrevivió en Gran Bretaña y mas tarde se desarrolló en Francia”.

La primera parte de ese largo parlamento desaparece en la edición de 1737, mas exactamente se redujo a una simple linea “ interrogativa”.
Algunos remontan nuestra institución a los tiempos de Salomón, otros a los de Noé , hasta Enoch que levantó la primera ciudad y aún a Adán. Sin pretender negar esos orígenes, pasaré a cosas menos audaces...” y sigue el relato de las Cruzadas, considerado como histórico. En la edición de 1744 de la Carta de M.deV ya mencionada, la tradición ya no se indica en forma interrogativa,es negada pura y simplemente: “ algunos remontan nuestra institución a los tiempos de Salomón, de Moisés, de los Patriarcas, del mismo Noé... Yo pasaré rapidamente por sobre el origen fabuloso, para llegar a nuestra verdadera historia” que es el origen medieval y caballeresco

Entre 1736 y 1737 Ramsay prácticamente hace desaparecer las referencias antiguo testamentarias que había, torpemente tomado en préstamo de Anderson.
P. Chevallier explica tal mutación por la diferencia entre los auditorios de 1736 ( la logia de Derwentwater) y el que asistíó en 1737 ( miembros de todas las logias de París) “ auditorio mezclado). Piensa que la evocación del Antiguo Testamento se explicaría perfectamente en una logia “ galicana”, jacobita y católica, pero no en una masonería mechada de hanoverianos, del tipo Coustos que estaba también presente allí. Ese razonamiento no me convence. Los católicos, estuardistas o no, jamás fueron fanáticosdel Antiguo Testamento y por el contrario, Anderson dedica en su parte histórica un gran espacio a la historia hebraica. Me inclino a creer que el discurso de Ramsay -o al menos partes del mismo- hubieran podido ofender, justamente a causa de su Andersonismo difuso , a los amigos de Derwentwater.
Con Ramsay entonces, la masonería francesa arroja por la borda una de las bases de la tradición de 1723, el Antiguo Testamento.En última instancia hasta podría haber conducido a la desaparición del propio Templo de Salomón, carácter acentuado por la eliminación del “ constructivismo”.

Nos encontramos aquí con textos sensiblemente análogos en las dos versiones.

El nombre de Francmasón no debe ser tomado en un sentido literal rústico y material como si nuestros fundadores hubiesen sido simples obreros de la piedra o genios puramente curiosos que buscaban perfeccionar las artes. Fueron no solo habiles arquitectos que decidieron consagrar sus talentos y sus bienes a la construcción de templos exteriores; eran además prìncipes religiosos y guerreros que querían iluminar, edificar y proteger los templos vivos del Altísimo...”

Sentimiento de “elitismo”, sino ruptura casi total con la antigua tradición. Al contrario que Anderson, termina su parte histórica con el elogio de la arquitectura contemporánea inglesa denominada “ paladiana”, y se apuntará a la leyenda de los príncipes y caballeros.
Recordemos sin embargo los puntos esenciales del Discurso. Las cualidades requeridas de los postulantes son “ . . humanidad, la moral pura, el secreto inviolable y el amor por las bellas artes” y es en ese párrafo que Ramsay adjunta en la segunda edición, el desarrollo del “Diccionario Universal”, del que nos vamos a ocupar poco.
Una de las bases de la masonería es el “ amor de la humanidad...” “ buscamos reunir a todos los hombres de espiritu esclarecido, de costumbres dulces y de humor agradable...”por los grandes principios de virtud, de ciencia y de religión donde el interés de la Confraternidad se convierta en del género humano entero..”
Ese “ internacionalismo” ya existìa entre “nuestros ancestros de las cruzadas... hombres superiores que, desinteresadamente... imaginaron un establecimiento cuyo único fin fuese la reuniñon de los espíritus y corazones para poder reunirlos mejor y formar una nación totalmente espiritual...”
La “ sana moral” es “ la segunda disposición requerida en nuestra Orden”. Ramsay evoca las ordenes religiosas y militares, que compara con la masonería.
Ella no se limita a las virtudes civiles de los novicios o apredices que aprenden las “ virtudes morales”, ni a los compañerors que profesan las virtudes heroicas o a los Maestros o Perfectos con las virtudes cristianas, sino que nuestra institución resume toda la filosofia del sentimiento y toda la teología del corazón. Esa filosofía no es algo “ triste, salvaje ni misántropo” que disgusta a los “hombres de virtud”
Así es que “ nuestros ancestros, los cruzados” tenían placeres inocentes y a su ejemplo, nuestras “ comidas recuerdan a las virtuosas cenas de Horacio...” La orden impone a los hermanos buscar ayudándose en todo lo que se pueda “ “contribuir a la paz y la unión en la sociedad”.
Y sigue: “ nuestros ancestos los Cruzados” tenín placeres inocenes y ejemplo suyo nuestas “ comidad recuerdan a las virtuosas cenas de Horacio...”. La orden impone a los hernanos, buscar y presentar todo aquellos que pudiera “ contribuir a la paz, y a la unión de la sociedad”.

La tercer virtud requerida es la obligación del secreto. Su oríge reside mjuy evidentemente en los Cruzados, “ palabras de guerra que ellos se daban los unos a los otros para precaerse de sorpresas de los sarracenos”. Siempre ha sido estrictamente respetada y tal discreción ha traído , sobretodo en tiempo de guerra, grandes beneficios.
Los misterios antiguos “se relacionaban con los nuestros” pero los paganos cayeron en la intemperancia y los excesos. Así se explica la exclusion de las mujeres de la orden, pues su presencia “ puede alterar insensiblemente la pureza de nuestras máximas y de nuestras costumbres”. Esa evocación a los misterios antiguos no estaba obviamente en Anderson, pero la leyenda que ve en la masonería la heredera de esos misterios tiene una larga vida.

Y respecto al cuarto punto: “ el gusto por las ciencias y las artes liberales”. Aquí todo es nuevo y es difícil saber que inspiró a Ramsay esa ambición de orden mas académco que masónico. ¿Un eco tardío de su estancia en el quai Conti?, ¿ deseo de conciliar, en una óptica científica a masones estuardistas y masones hanoverianos?. ¿ deseo de dar a la naciente orden las cartas de nobleza en lugar de la reputación de una sociedad de alegres bebedores que ya comenzaba a expandirse?
¿Influencia de la Enciclopedia de Efráim Chambers aparecida en 1728 y que por consecuencia, Ramsay bien pudo conocer en su viaje a Inglaterra, aún cuando la pertenencia masónica de Chambers no fuese cierta?

Sea lo que fuere. Estos son los principales elementos de ese famoso texto.
La orden exige de cada uno de vosotros contribuirpor su protección, su liberalidad o por su trabajo” a una “ vasta obra” es decir “ reunir los materiales de un Diccionario Universal de las Artes Liberales” trabajo que ninguna Academia puede realizar “porque se compone de un pequeño grupo de hombres”
Tomando esos deseos por realidades, Ramsay afirma que “ todos los Grandes Maestres” en Alemania ( donde jamás había estado), en Italia ( lo mismo) y en Inglaterra y demás, “ exhortan a todos los sabios y artesanos de la confraternidad “ a unirse para redactar ese Diccionario que excluirá la Teología y la Política. Agrega: “Ya se ha comenzado en Londres”, alusión probable a Chambers- y se podr´llevar a su perfección en pocos años”.
Ramsay considera que deben incluirse “las palabras técnicas y su etimología”, pero también la historia de cada ciencia y arte. Esa obra que “ reunirá las Lucesde todas las naciones” será como una “Biblioteca Universalque se irá completando en la medida de la evolución de las ciencias y extenderá para todos el gusto y la emulación por las cosas bellas y las cosas útiles”.

Vasto proyecto seguido del “ histórico” o de los históricos donde se constatn las originalidades sucesivas y múltiples. “ In fine”, Ramsay vuelve sobre la transferencia de la masonería en Europa. En su edición de 1737, Ramsay adjunta una evocación de la masonería “en Escocia”. “ Había logias en distintos países antes de la caida de San Juan de Acre, especialmente en Escocia. Lord Stewart era el Gran Maestre y existía en 1286 una logia en Kilwin, logia establecida por el rey Alejandro III.” Aquí nuestro caballero habría podido conocer las tradiciones que pudo reconstituir y el origen y los
dirigentes gracias a los “Old Charges” que utilizó, aunque probablemente de segunda mano puesto que ignora completamente a los de Inglaterra.
Él nota también- cosa que no había hecho en 1726- que las guerras de religión en Inglaterra degeneraron a la orden, que “ cambió, abolió y suprimiò muchos de nuestros ritos y usos que eran contrarios a os prejuicios dela época”, tema que se volverá excluyente en la polémica masónica que será el origen del cisma de 1745 en Inglaterra y que en el plan francés, explica las inquietudes de Cloustos y sus amigos alrespecto a un Gran Maestre jacobita.
El nacimiento de una masonería católica parece estarse sugiriendo aquí.

Ramsay concluye diciendo que la masoneria no puede sino florecer en Francia “ bajo el reinado del mas amable de los reyes” y “ bajo el ministerio de un mentor que ha realizado todo aquello que se creía fabuloso” Francia deberá convertirse en el “ Centro de la orden” y será por medio de las logias que los extranjeros aprenderan, por experiencia, que Francia es la patria de todos los pueblos”, la Gran Nación “ masónica con la cual soñarán mas adelante muchos jacobinos.

Volvamos otra vez al problema de la Enciclopedia: Ramsay tomaba sus deseos por realidades y aún si el propio Chambers hubiese sido masón, no aparece en ninguna parte que la Gran Logia de Londres haya tenido participación en sus royectos o que los hubiese ayudado.
En todo caso, el llamado de Ramsay cae en oidos sordos y no obtiene otro resultado que el de crear la leyenda del origen masónico de la Enciclopedia, uno de los puntos fuertes del “ Barruelismo”. Ramsay había obedecido a Fleury pero jamás se consoló, aun cuando su Discurso fuese pronunciado por algun otro, leído y repetido , no convenció a todos los altos miembros de la nobleza francesa a la que estaba dirigido en la tenida de marzo de 1737, que según Ramsay habría tenido lugar la iniciación de ocho duques ypares y de “ doscientos oficiales de primer rango”.

Ramsay, en una carta escrita en inglés el 2 de agosto de 1737, agrega que si Fleury no hubiese sido tan intransigente, él habría “ tenido el meríto de arengar al rey de Francia en su calidad de jefe de la fraternidad y de haber iniciado a Su Majestad en nuestros misterios sagrados”. Pero, ¿ debemos creerle?

En todo caso los Señores y Oficiales de primer rango mencionados hacen denotar dos cosas en el Discurso de Ramsay. “ Los nobles a los que se dirigía, escribe P. Chevallier, preferían el escocismo mistico y caballeresco con un fondo ocultista de teurgia y lo maravilloso”
El orígen caballeresco de la orden es una cosa totalmente nueva. En Inglaterra la masonería es “ The craft·, el oficio y no la Orden, término que no se utiliza mas que en la “side masonry”( masoneria lateral) totalmente extraña a las Grandes Logias. No se desciende de los Caballeros de la Edad media sino de los constructores de esa misma época. Ramsay introdujo allì a la Caballería en la masonería francesa, pero a la vez a las Cruzadas, introducción paradojal pues las gentes de las Luces, de una forma general les eran hostiles.
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domingo, 10 de febrero de 2013

RAMSAY: ¿ UN SIMPLE AVENTURERO RELIGIOSO?(II)

Próxima entrada de La Imprenta de Benjamín el jueves 21 de febrero.
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Extractos de la Conferencia presentada por Daniel Ligou, en el 250 aniversario del discurso de Ramsay no pronunciado el 24 de marzo de 1737.

Título original: Ramsay est-il un simple aventurier religieux?
Se encuentra en: http://sog1.free.fr/Articles/ArtLigou187-Ramsay.htm
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es continuación:

¿Daba informes secretos a Fleury, probablemente sobre las actividades estuardistas?. Mellor lo afirma pero no aporta pruebas, aunque el asunto en sí no sería totalmente improbable.


Pero, volvamos a la masonería. Sabemos que Ramsay pronunció un primer esbozo de su discurso en la tenida del 26 de diciembre de 1736. Se dice que probablemente haya sido designado como “Gran Orador” por la Asamblea General que nomina a Dewentwater como Gran Maestre en reemplazo de Mac Leane. La tenida siguiente de Gran Logia se realizó el 24 de marzo de 1737, pero entonces fue prohibido por orden superior, lo que hizo que nuestro hombre sufriera toda su vida de un “discurso
repetido”. Pero lleva el peso de la interdicción.

Los eventos son bien conocidos y su interpretación no presenta dificultad.
Tenía, en efecto, la idea de someter su proyecto de discurso a su patrocinador, Fleury, el 20 de marzo y solicitar su autorización para pronunciarlo y publicar, y añade que:”..digno Monseñor, sostenedor de la sociedad de los Free-masons en las grandes vistas que se proponen , V.E. verá su nombre mas glorioso por esa protección como no lo tuvo Richelieu por la formación de la Academia Francesa.”

Lamentablemente no se conoce la reacción de Fleury pero sí se sabe que fue negativa. La respuesta del Cardenal ministro debío de ser rápida pues Ramsay en una carta del 22, después de haber mencionado que “ las asambleas de los Free-masons disgustan a V.E.”, le solicita una entrevista, pero le anuncia que se someterá a la decisión, sea cual fuere.
Así dijo y no se vuelve a encontrar a Ramsay en los anales masónicos a partir de 1737. Optó por conservar el favor del Ministro.

Pero el discurso se conservó.

Las investigaciones mas recientes testimonian la existencia de dos versiones del Discurso, afirmación que aparecía como probable para Lantoine y que el estudio hecho por P. Chevallier en los documentos Bertin de Rocheret en Epernay han vuelto indiscutible.
Conviene distinguir entre la versión de 1736 llamada “ versión de Epernay” manuscrita y la versión no pronunciada de 1737 que es de todos modos la devenida en “version oficial”, la que se halla en todos los buenos libros de historia masónica- y en los otros tambien!

La versión de Epernay, salvo error de nuestra parte, aun está inédita, según P. Chevallier ( Les duc sous l´Acacia , p.147 y sig). En cuanto al texto “oficial” ha sido reproducido muchísimas veces. La mas antigua parece ser una colección incorrectamente titulada “Cartas de M. de V con piezas de diferentes autores, en 120, La Haye 1738 (en efecto impresa en Rouen el mismo año) donde existe una segunda edición fechada en 1744.

Se tiene además la edición bien conocida- y que Lantoine utilizó al reproducir la viñeta, pues Lantoine era algo pillo!- titulada “Almanaque delos cornudos o diversiones para el bello sexo, 1741, 49 p, con un grabado titulado “forja cuernos” y de los “pequeños pies”.
En las dos ediciones ( p. 40-70) de la primera y p. 30 a 45 de la segunda), el nombre del autor es mencionado (M. de Ramsay, Gran Orador de la Orden” para la primera y “ M. de R... Gran Orador de la Orden). La mención no deja lugar a dudas.
L´Histoire, Obligations et Status de la Trés Venerable Confraternité des Francs-Macons tires de leurs archives.... se presentó bajo dos formas distintas: la mas antigua( 1742) en Francfort, por Varrenstrapp, en un volúmen; la segunda ( 1745) “al Oriente, en G. de L´Etoile”, en dos.
El editor adjuntó a los documentos contenidos en la primera edición, diversas piezas que aún hoy no carecen de interés.
La primera edición generalmente autorizada comprende un “Historique” mas o menos semejante a la de Anderson, una “Histoire de Francs-Macons romains, sous les Rois, les Consuls et sous les empereurs paiens jusqué á Constantin”(Historia de los francmasones romanos, bajo los reyes, los cónsules y los emperadores paganos hasta Constantino) que es un bello tejido de anacronismos, y con el título de “Discours préliminaire”, una versión de nuestro Discurso, acompañado de la siguiente nota: “Pronunciado por el Gran Maestre de los Francmasones en la Gran Logia reunida solemnemente el año de la F.M. 5740

Ahora bien, fue en 1738, el 24 de junio de 1738 que el Duque de Antin fue elegido como Gran Maestre de la Orden. Eso es lo que hace decir a Amiable que el Duque de Antin sería el verdadero autor del Discurso, opinión que no es muy aceptada en nuestros días, al menos después de haber conocido las versiones anteriores.
Podríamos pensar, quizás, que el Discurso hubiera devenido en una pieza de alguna forma ritual, como las Constituciones de Anderson y que se permtía a los dignatarios darle lectura o hacer que se diera.
Puede ser que eso fuera lo que sucedió, pero mas bien parece tratarse de un caso único- en 1740.

Existen otras versiones. G. Martin ha podido usar una “Histoire et Status de la Societe des Franc-Macons, la maniere de les recevoir avec leurs serments puisés dans les memoires secrets du Grand maitre de France”; ( Historia y status de la Sociedad de los Francmasones, la manera de recibirlos con sus promesas tomadas de las memorias secretas del Gran Maestre de Francia), el 14 de junio de 1743, Londres, por Isaac Festetiz, obra que Lantoine no pudo hallar.
La página 51 reafirma:”Nuestro Muy Venerable Gran Maestre, cuya calidad supera al nacimiento, quiere que todo vuelva a su primera institución”, lo que prueba que “ en la época se hallaba natural asociar la calidad del discurso a la calidad del Gran Maestre”

Mas versiones de la Biblioteca de Lyon con la mención “..por M. de Ramsay, Gran Orador de la Orden”; en Toulouse; en Rouen con la misma mención, en un repertorio de piezas diferentes... conservado en el fondo Montbret.
Por fin, le Forestier afirma que existió una primera edición en una hoja volante, pero la existencia de esa tirada jamás pudo demostrarse. Y no debe olvidarse que el H. Léglise encontró algunas otras versiones durante el exámen de los fondos masónicos en las bibbliotecas municipales de Francia y de Navarra.

En efecto, no hay mas que diferencias de detalle entre las diversas versiones de la segunda edición del Discurso. Y debe tenerse en cuenta que algunas de tales adiciones son extrañas a la voluntad de Ramsay.
Por ejemplo, la segunda versión La Tierce (1744) inserta versos extraídos de la “Apologie des Franc-macons”de Procope, incuestionablemente posteriores a la primavera de 1737.
Lo mismo en una cita en verso respecto a la exclusión de las mujeres, sacadas del poema, “Les Franc-Macons”.Se piensa, después de P. Chevallier que es de abril de 1737.
La conclusión del mismo autor puede retenerse: El texto de Ramsay ha debido, como sucedió mas adelante, circular en forma manuscrita y recibir ciertas adiciones y modificaciones.

Sea como sea, con Lantoine y P. Chevallier consideramos como edición mas autorizada a la de 1738, publicada con las cartas de M. de V. ya mencionadas. Es ese texto al que conviene confrontar con el manuscrito de Epernay.

La versión definitiva, hace notar P. Chevallier, es mas corta que la versión “sparnaciana”, aunque el párrafo sobre el cual nos disponemos a detenernos puede ser un poco mas extenso.
Es así que la primera de las tres citas en latín: “Pollicit servare fidem...” falta. También eso se justifica considerando el poema del “ respetable hermano... francmasón, ilustre Gran Maestre...”,
cosa que parece lógica si se tiene en cuenta que esa oda fue compuesta por M. de Tressan en marzo de 1737 en ocasión de su recepción en la Orden. Ramsay no podía conocer ese texto en diciembre de 1736 ( y con razón!), pero pudo haber tenido comunicación “ in extremis” en marzo del siguiente año.
Falta además la segunda cita latina “ o noctes canaeque Deum”, pero la tercera “ Est et fideli tuta silencio” comun a los dos textos.
Es difícil decir cuál fue la influencia del humanista letrado que proveyò a Ramsay con estas dos citas, ni cual puede ser ese humanista. ¿Tressan quizás?.

La versión de Epernay comporta una retórica un poco “ andersoniana” que desapareció de la edición definitiva.
Se sabe que el autor de las Constituciones se esforzó con mas o menos esultado en construir una historia de la masonería que permaneciese en su conjunto fiel a los Antiguos Deberes, evitando los anacronismos demasiado evidentes.
La prueba de que lo logró se encuentra en el hecho de que la “parte històrica” de las Constituciones ha sido reeditada y reproducida sin cesas formando parte ya del equipamiento mental del masón medio, en todos los países del mundo.

La versión de Epernay contiene un relato parabíblico que, menos ambicioso que el del Reverendo, solo remonta hasta Noé, “autor e inventor de la arquitectura naval además de Gran maestre de nuestra Orden”
Siguen Abraham y los patriarcas “ fue José quien dará a los egipcios la primera idea de los laberintos, de las pirámides y de los obeliscos”, que desde alli fueron esparcidos entre “ todos los gentiles”, pero la “ ciencia secreta no fue conservada mas que entre el pueblo de Dios.
Continúa evocando a “ Moisés inspirado por el mas Alto”, quien “ hizo elevar en el desierto un tenplo móvil... tabernáculo ambulante, copia del palacio invisible del Muy Alto” que fue después el modelo de que se sirvió Salomón “ el mas sabio de entre los reyes y mortales.. levantado en siete años por mas de 300 príncipes o maestros masones que tenían por jefe a Hiram Abif, Gran Maestre de la Logia de Tiro a quien Salomón confía nuestros misterios” y que fue el “ primer martir de la orden”.
A partir del relato de la muerte de Hiram, amsay diverge sensiblemente de Anderson. Mientras que este último hace pasar el cetro de la arquitectura de los israelitas a los paises de oriente, despues a Grecia y Roma, sin olvidar el Segundo Templo, Ramsay se polariza en la Tierra Santa.
Según él, Salomón, después de la muerte de Hiram, escribió en figuras “jeroglìficas” las “ máximas”, “ estatutos” y “ misterios” de la orden.
Al momento de la construcción del segundo Templo por Zorobabel, el gran Ciro “ que había sido iniciado en todos nuestros misterios” hizo llevar el precioso libro al Templo donde permaneciò doce siglos, pero se perdiò cuando Tito hizo demoler ese “segundo Templo ( sic). Fue recuperado en la época de las Cruzadas y descifrado su código sagrado sin penetrar el sublime espìritu de todas las figuras jeroglíficas que contenía, renovando así nuestra antigua orden, de la que Noe, Abraham, los patriarcas, Moisés, Salomón y Ciro fueron los primeros Grandes Maestres”.
Y concluyó “ Esta es,Señores, nuestra antigua tradiciòn, esta es ahora, nuestra historia.
..........................continúa