miércoles, 30 de marzo de 2011

Una Asociación de masones músicos dentro de una logia. (Parte III y última)

Con autorización del blog «  Les Amis Provencaux de Renaissance Traditionnelle. »
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Trabajo escrito por Joël Jacques, basado en el artículo de Jean Bossu publicado en Renaissance Traditionnelle, Num 35. Julio de 1978. p.220.Tomo IX.
Título original: "Philo Musicae et Architecturae Apolloni Society"  
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Sabiendo que los « Modernos » provenían en su mayor parte de la Royal Society y que en el mismo año fueron creadas al menos tres sociedades destacables ; la francmasonería, la « Orden de los Druidas» y los « Anticuarios », constatar una práctica ritualizada exclusivamente de la francmasonería, ofrece un ángulo de visión especialmente interesante sobre lo que vendrá a ser el conflicto entre los « Antiguos » y los «modernos » 

Llegados a este punto del estudio, es posible deducir dos teorías : una de ellas reposará sobre el desarrollo de la francmasonería especulativa y « científica ». La ciencia tuvo una evolución considerable, no era posible estudiar las cosas de manera politécnica. Cada objeto de estudio justificaba la creación de una sociedad particular asociada. 

La segunda es que la « francmasonería » pudo tener el rol de garante de una cierta « ética » por la cual reclamaba ser un movimiento « cultural » que sería considerado como el depositario del estado del conocimiento. Una ritualidad a primera vista cristiana le aseguraba la impunidad religiosa así como la de los buscadores que la integraban... Puede ser.

 ¿Su objeto principal era el estudio de un modo de funcionamiento ritual que llevaría a sus participantes a una apertura de espíritu ofreciendo una mejor memorización de sus conocimientos y compatible con la cristiandad omnipresente de la sociedad del siglo XVIII ?
Así como las ciencias desarrollaban diversas especialidades, las asociaciones paralelas podrían completar el objetivo masónico.
Esto no parece ser incoherente y la mezcla potencial de generos que abarcaba explicaría que una asociación haya podido conferir grados o ascender masones sin ciertas formas en construcción y sin que la regularidad de tal forma de hacer fuera puesta en causa, al menos en un contexto ritulmente empírico y dentro del espíritu elitista de los Modernos.
También anecdotico como pueda parecer, el hábito de crear ese género de « sociedades de conciertos » parece haber seguido los pasos de los francmasones londinenses que se instalaron en Francia.
Se destacará con justa razón que las asociaciones que se crearon con ese modelo de ese lado de la Mancha, recuperaban un modelo probado desde el siglo XVII con los « salones ».
Esa moda se extendió por el continente mucho después que la « Philo musicae » de Londres, que es la cuestión aquí, ya estaba disuelta
Se sabe, desde hace mucho que el númerode francmasones entre los músicos era particularmente elevado en Francia.
Se sabe también que esas redes y suceso no se explica solamente por la amistad y el clientelismo que pudiera generar.
En efecto como señala Gérad Gefen :
« En la estructura excesivamente rígida de la sociedad francesa, las logias masónicas constituían el lugar donde las diferencias de nacimiento y de condición se cruzaban, al menos en teoría, puestas entre paréntesis.
Tal impresión de igualdad tan estimable para los miembros de las clases burguesas no podía sino seducir a los musicos. A diferencia de Inglaterra, donde esa profesión gozaba desde hacía mucho tiempo de una honorabilidad incontestable ( los miembros de la Capilla Real eran llamados gentlemen), los músicos franceses eran considerados primos cercanos de esos ilotas : los comediantes... »
Lo que ha podido constatarse es que, dominadas, ellas también, por los francmasones,
las asociaciones francesas han jugado en el siglo XVIII un rol muy importante en la vida musical y en el desarrollo de la música de teatro y de corte al fin del siglo. Eso estará muy en boga al momento de la Revolución, especialmente por el hecho de que el círculo cerrado de la masonería les aseguraba a la vez, un público constante y los medios de creación de nuevas obras.
Sin embargo, las fuentes disponibles hoy día, indican que durante los dos años de existencia, la « Philo-musicae Society » « hizo » dieciocho masones antes disolverse el 23 de marzo de 1727. Parece una vida muy corta si se considera la moda que hizo surgir.
Hay fuertes probabilidades de que ese brusco final se deba a las protestas del Gran Maestre James Hamilton, 7mo. Duque de Abercon, que vilipendiaba fuertemente, desde el año anterior a su disolución, esa práctica de asociaciones con las logias, que suscitaba inquietud.
El Gran Maestre insistía desde esa época en que solo las logias regulares tenían autoridad para recibir y ascender francmasones.
 Esto implica, si se entiende bien, que el grado de Maestro ya existía antes de la creación de la Philo-Musicae.
 Esa situación había atraído la atención de su sucesor, William O´Brian, Conde de Ichiquin sobre los inconvenientes de conferir a las « sociedades » el derecho de iniciar masones y decidió prohibir en Inglaterra esa práctica de constituir asociaciones o clubs paralelos teneindo en cuenta que una logia legítima debería haber recibido patente de la Gran Logia de Londres.
Otro argumento es que la francmasonería en la medida que lo permitiera tal forma de desarrollo, no disponía de ningun control sobre la regularidad de la transmisión, ni sobre  sobre el desarrollo de estructuras que la reclamaran.
Ese pequeño grupo de aficionados a la música, se ha visto que totalmente insignificante,  hubiera seguido ignorado por los historiadores si las « actas » del 12 de mayo de 1725 no hubieran atraído su atención acerca del hecho de que esa logia o Logia-Sociedad confería  dos grados por encima del de « Aprendiz Ingresado », el de Compañero y el de Maestro,lo que aparece como una novedad....
« Nuestros bien amados hermanos y Directores de esta muy Venerable Sociedad cuyos nombres figuran debajo :
Hermano Charles Cotton
Hermano Papillon Ball
ha sido regularmente pasados a Maestros.
Hermano F.X. Geminiani
ha sido regularmente pasado a Compañero y Maestro.
Hermano James Murray
ha sido pasado regularmente a Compañero »
Este « Philo musicae Society minute book » (libro de actas de la Philo musicae Society), conservado en el Museo Británico puede ser el mas antiguo rastro escrito que se conozca actualmente, de la existencia de un  tercer grado.
Mas aún, es un documento precioso acerca de la organización de la masonería antes de 1730, pues implica los lazos de transmisión de grados, comunicación, iniciación, con las organizaciones particulares que podían desarrollarse fuera de la logia
Aún si esas sociedades musicales, u otras de cuya existencía no sabemos, no estaban abiertas mas que a los francmasones, nada indica que los trabajos de naturaleza masónica no  presidieran sus reuniones.
Esa es, y bien entendida, la razón de la intedicción que se lanzó contra ellas.
Sin embargo, esa práctica nos remite a nuestra cuestión sobre la naturaleza real de tales sociedades.....Se les había transferido parte de autoridad de la logia donde se alojaba o bien será posible concluir que la definición de logia de esa tiempo no era tan clara como se cree... Los elementos para la respuesta se hallan probablemente en el « nomadismo » que hemos abordado antes.
En otros términos,¿ los francmasones de la « philomusicae » hacían eso por hábito, por ignorancia de la francmasonería o simplemente por el hecho de que las estructuras creadas en 1717 por sus fundadores, nada tenían sino las herramientas cuyas formas podían copiar ?
Si era por hábito, ¿de donde venía el grado de Maestro y de donde se conocía la existencia y la transmisión de la « palabra » al menos desde el siglo precedente... y si era por ignorancia,¿ porqué ese grado en lugar de otro título mas halagador ?...
¿por imitación del título de Maestro dado a los Maestros de Música ?.
Esa es la cuestión que anima a ciertos historiadores de la francmasonería a considerar que el grado de Maestro no fue, en efecto inventado en esa época mas que para diferenciar a los miembros de la Sociedad Musical, de los demás masones.
Esa teoría es, por supuesto, incompatible con la elección de masones declarados y sin ambiguedad, como Anthony Sayers en el ejercicio del cargo de primer Gran Maestre de la Gran Logia de Londres.
La principal razón invocada para esa elección era su cualidad de Maestro masón mas antiguo, aunque librero de profesión, lo que implica, ipso facto, que el argumento de una especificidad de la practica del tercer grado de la sociedad no se sostiene.
En efecto, si un librero podía ser Maestro sin ser Gran Maestre, significaba que el grado existía siempre en la masonería especulativa y por consecuencia que una cierta forma de Maestría masónica se practicaba antes de 1726 y aún  antes de 1716 , pues el argumento de « maestro mas antiguo » conduce a pensar que se trata de una maestría de larga data, y bien anterior a 1717.
Por el contrario, si esas asociaciones musicales u otras, fueron ideadas como herramientas diferentes con el proposito de desarrollar ciertos modos de investigación o vias filosóficas, sabiendo que el Gran Maestre de la francmasonería podría significar una garantía,  referencia y protección.
Así que es posible pensar que la creación de ese tipo de sociedad fue con el objeto de sistematizar la construcción de las « columnas de armonía » empleadas en las logias.... pero confinando la música a una estructura exterior que no necesariamente significara otorgarles todas sus prerrogativas.
La música participa en la vida de la corte y se vuelve lógico pensar que el Maestro no querría dejar a los cortesanos el beneficio de los derechos que le eran propios.
El rastreo de la regularidad masónica se encuentra perturbado por esas Asociaciones fraternales fundadas por las logias o por sus miembros.
Se puede comprender que ese « hábito », que podría confirmar la existencia de una francmasonería moderna mas «  innovadora » que inamovible, parece haber sido puesto en boga para perturbar al Gran Maestre.
«  En efecto, las autoridades de la Gran Logia de Londres parecen haber mostrado al principio una cierta indulgencia respecto a la Philo Musicae.
Los siete oficiales principales y fundadores de la sociedad fueron convocados a la tenida de la Gran Logia de San Juan de Verano de 1725, sin duda a fin de regularizar su situación.
Ellos no se dignaron responder a la invitación. Para diciembre de 1725, el Duque de Richmond, Gran Maestre envia una carta a la Philo Musicae demandando explicaciones acerca de la recepción irregular de masones que estaba llevando a cabo la sociedad.
Las actas de esta última testimonian que la solicitud fue tratada con desdén sinó con cólera : sin duda las limitaciones obedenciales eran mal recibidas en esos primeros años de la francmasonería organizada ; la reacción de los miembros de la Philo Musicae solo podría explicarse por el prestigio de su desempeño en las veladas musicales .... »
Ese « hábito » potencial de las sociedades « fraternales » presenta una cuestión : ¿las asociaciones creadas o asociadas a las logias, « hacían » masones y los elevaban a los tres grados, incluyendo la enseñanza de la leyenda de Hiram ?
Si ese era el caso, ¿era una leyenda masónica o un mito extraído del folklore e introducido en la masonería para esas prádcticas para- masonicas ?
En efecto, no se dice en ninguna parte que los masones recibidos en sus ceremonias hayan sido despojados de tal calidad después del cierre de la Asociación, lo que implica la regularidad de la ceremonia...
Por  Joël Jacques
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