jueves, 10 de febrero de 2011

1737: intriga y espionaje en Florencia.

 Un trabajo más del investigador inglés Matthew Scanlan, donde revisa una extraña historia de intriga masónica en el siglo XVIII, que culminó con la condena papal a la francmasonería en 1737.
Título original: The Pope and the Spy.
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Hacia el final de enero de 1731 el gobierno de Londres recibió un delirante informe desde Roma. Su autor era un cierto Barón von Stosch, residente en la Ciudad Santa y favorito del Rey George II.
Stosch informaba que alrededor de las 10 del domingo anterior al retornar a su casa se encontró con su carruaje rápidamente rodeado cerca del palacio Príncipe Ruspoli por tres asaltantes enmascarados que blandían mosquetes.
A la luz de la luna pudo claramente ver un número de “hombres de aspecto maligno con sus rostros cubiertos con máscaras”que actuaban como espías.
El asaltante más cercano tomo la brida de los caballos y amenazó con matar al conductor si se movía, en tanto que un segundo hizo lo mismo con el lacayo.
Un tercero procedió a romper las ventanillas del conductor con la culata del mosquete hiriendo a su ocupante sobresaltado antes de apoyar el cañón del arma contra el pecho de Stosch. El aterrorizado barón intentó saltar por el otro lado del conductor hacia la calle, pero su escape fue bloqueado por otro enmascarado armado que le puso el mosquete contra la cabeza.
Lo mantuvo en esa posición por varios minutos hasta que uno, en un rudo acento italiano le advirtió: “si no salís de Roma en ocho días seréis hombre muerto
Dicho eso, las espectrales figuras se perdieron en la noche permitiendo que el conductor y el azorado acompañante continuaran su camino.
En pocos días el aterrorizado barón había escapado de la ciudad santa y estaba rumbo al norte no sabiendo si volvería a ver a su amada Roma otra vez. Después de un duro viaje debido a la nieve caída, Stosch arribó a Florencia desde donde intentó tomar  contacto con Londres.
A la recepción del comunicado, el enfurecido Secretario de Estado Británico, el Duque de Newcastle respondió con una protesta ante la Santa Sede. Pero, ¿porqué el gobierno de Londres se tomó tanto interés en su situación, y quién era exactamente Stosch?
El Barón von Stosch.
El Barón Philip von Stosch nació en Brandenburgo en 1691 y fue un agente de confianza del Rey George II. Siempre trabajó de espía pagado por Holanda cuando, en el inicio de los 1720s, fue enviado por sus nuevos empleadores británicos a espiar en Roma adonde buscó la corte en el exilio del Antiguo pretendiente  al trono británico, James Stuart.(Estuardo)
Actuando bajo el alias de John Walton rápidamente se halló en buenos términos con el Papa entablando una relación de amistad con un sobrino del mismo.
Pero en 1730 el trono papal quedó vacante y fue ocupado por el Papa Clemente XII, quien simpatizaba con la causa Stuart y poco después Stosch era atacado.
Su protesta inmediata al hermano del Papa y gobernador de Roma, Cardenal Corsini, merecieron muy poca respuesta y de mala gana decidió reubicar sus oscuras operaciones en Florencia. Estaba muy conciente de que su carrera como informante favorito de Londres podría terminar, pues mantener una cierta inteligencia en la corte del Pretendiente podría ser problemática a tanta distancia.
Hizo desesperados intentos de mantenerse en boga con sus empleadores londinenses y aún hizo llover obsequios sobre el primer Ministro, Sir Robert Walpole.
Uno podría pensar que la historia había terminado, excepto que Stosch estaba a punto de hacer historia. Habiéndose re –establecido, Stosch y un número de notables británicos  ayudaron a fundar la primera logia masónica de Florencia.Los detalles precisos respecto a su fundación son algo vagos, aunque se sabe que el primer nativo Toscano, el Doctor Antonio Cocchi fue iniciado el 4 de agosto de 1732. Stosch mas adelante consignó:
Mylord, Conde de Middlesex, uno de los mas eruditos nobles británicos, estaba en Florencia y fundó una logia de Francmasones en Florencia y yo fui aceptado con las ceremonias usuales como miembro de esa respetable sociedad…..”
Curiosamente una medalla que se acuñó para conmemorar la fundación de la logia, es hoy la mas antigua joya de pecho masónica conocida y se grabó la inscripción: Maestro fundador, Charles Sackville, Conde de Middlesex, con la fecha de “1733”.
La logia se reunía en la Via Maggio y en una época la frecuentaban florentinos muy distinguidos incluyendo dos frailes Agustinos. Otros notables de la logia son conocidos, incluyendo el futuro Gran Maestre de Inglaterra, Lord Raymond, Henry Fox ( padre del radical Charles James Fox) y el mas famoso maestro de espionaje de Florencia, Sir Horace Mann.
La Francmasonería bajo sospecha.
Irónicamente, tan pronto como Stosch se reestableció en Florencia, la masonería misma quedó bajo una atención no deseada. En noviembre de 1735 el gobierno protestante de Holanda puso al Oficio fuera de la ley y tres meses después la sociedad atrajo la atención del Inquisidor de Boloña. En los primeros meses de 1737 el gobierno francés también prohibió toda reunión masónica y el 12 de junio del mismo año el Ministro de la República italiana de Lucca, entonces residente en Florencia anunciaba que dos enviados papales abrirían una investigación. Cuatro días después el mismo Ministro confirmaba que la logia de Florencia  frecuentada por nobles, eclesiásticos, funcionarios e intelectuales, había sido fundada varios años atrás por “Milord Mildesses”( Middlesex) y un cierto “Baron Stosch”, quien, agregaba, era el verdadero peligro para Florencia.
Los inquisidores se tomaron poco tiempo para deliberar y ya en la reunión del 25 de junio de 1737, en Roma, la Francmasonería era rotundamente condenada.
.El 9 de julio de 1737 las cosas se complicaron cuando falleció el Gran Duque de Toscana sin herederos, y que fue sucedido por Francisco, Duque de Lorena, que además era un francmasón.
El hecho de que hubiera sido hecho maestro masón en la residencia del primer Ministro Británico Sir Robert Walpole, junto al Secretario de Estado Británico el Duque de Newcastle, quienes habían defendido a Stosch después de su ataque, no podría calmar los temores crecientes de las autoridades eclesiásticas.
Una semana después el embajador de la República de Lucca envió un informe en el cual anunciaba “Se corre el rumor de que el Duque de Lorena es un francmasón, perteneciendo junto a otros patricios florentinos, al grupo de francmasones ingleses”.
Agregando que de ordinario, ese “antiguo grupo establecido” no era realmente de preocupar, pero que aparecía envuelto en algunas actividades muy diferentes en Florencia y que podía llegarse a tener que adoptar medidas para detenerlas.
Tales medidas no tardaron pues el 24 de abril de 1738 el Papa Clemente XII emitió su Bula contra la Francmasonería, la cual prohibía la Orden bajo pena de excomunión, y en los Estados Papales la pertenencia sería castigada con la muerte.
La razón principal que se cita para la prohibición era el secreto de las logias. Sin embargo la correspondencia del propio hermano del Papa, el Cardenal Corsini, revela una razón mas importante. En una carta escrita a raíz de la bula, el Cardenal subraya que comprobó que la francmasonería en Inglaterra no era mas que un “inocente entretenimiento”, pero que en Florencia había degenerado en una “escuela de ateísmo” y claramente identificaba a Stosch como el principal responsable de tal degeneración.
Un periódico británico también agregó que el pretendiente Stuart “Tuvo últimamente una audiencia” con el papa durante la cual se había tratado el tema de la masonería.
Ambas partes se referían evidentemente a que Stosch estaba usando a la masonería como una cubierta de espionaje y por tanto con el riesgo de hacerse con algún secreto jacobita; así es que simplemente decidieron prohibir la francmasonería en su totalidad.
El Duque de Lorena, ahora Duque de Toscana, de repente se encontraba en una situación muy precaria. No deseaba ofender a Londres pues la mayor parte de los ingresos del estado Toscano provenían de impuestos pagados por los mercaderes británicos residentes, pero sabía que tampoco podía ofender al papado.
Después de mucha consideración finalmente sucumbió. El 27 de abril de 1739 tuvo que declarar fuera de la ley a la francmasonería y firmó la orden de expulsión del Barón von Stosch, antes de informar al Cardenal Corsini de sus acciones.
De todos modos antes que la orden se cumpliera, el Duque se acercó a Sir Horace Mann,  urgiéndole  escribir a su Hermano masón el Duque de Newcastle.
Lo hizo, e informó a Newcastle que la orden había sido ligeramente suavizada y le habían dado a Stosch una semana de gracia. Al final del mismo día el Duque de Lorena abandonó Florencia para jamás regresar,
Al poco tiempo, Horace Mann había conseguido una suspensión de la pena de Stosch y la semana de gracia se extendió a un periodo indefinido. Stosch continuó residiendo en Florencia hasta su muerte en 1757.
Por más de dos siglos, los sucesivos Pontífices mantuvieron la condena sobre el Oficio. Sin embargo hoy el Vaticano ha adoptado una posición algo mas tolerante hacia la francmasonería “regular” y la edición actual del Código de Derecho Canónico en 1984, ya no hace mención del asunto.
Con todo, a pesar de esa mejora en las relaciones, sigue persistiendo la confusión, en primer lugar de porqué se produjo la condena, y aunque muchos han asumido que fue por razones puramente teológicas, en efecto lo más probable sea que tuviera mucho mas que ver con las maquinaciones secretas de los exiliados Stuarts.
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Matthew Scanlan 2003.
Matthew Scanlan M.A. es  miembro de la Logia de Investigaciones Duque de Wharton Num. 18 de Barcelona y del Centro de Estudios Históricos de la Masonería Española, Zaragoza. Fue editor de los Cannonbury Papers y está completando un libro acerca de los orígenes de la francmasonería.
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