viernes, 19 de noviembre de 2010

Fantasías, Símbolos e Ilusiones masónicas.

Reproducido con autorización de Propos maconniques
(Over-Blog.com)
www.troispoints.info/

De la revista Le Maillon de la chaine maconnique (Eslabón de la cadena masónica) fundada en 1983, se presentan estos párrafos extractados de:

A propos d'une typologie des comportements en Maçonnerie.
Essai psychanalytique sur les fantasmes, les symboles et l 'illusion maçonniques
François BEGON - Le cahier du Maître (1er trimestre 1991).

Psicoanálisis grupal y francmasonería.

En su ensayo “Psicología colectiva y análisis del Yo”, Freud muestra que (en el ejército y en la iglesia) el inconsciente modifica el comportamiento por identificación (del Yo ideal) de los individuos entre sí y con el jefe (el presidente, el líder).
En 1947 los psicosociólogos constataron que los grupos de contención, no directivos, de diez a treinta personas eran capaces también de modificar su comportamiento.
No hay razón para que el inconciente y sus manifestaciones no estén presenten en la institución y en los grupos masónicos.
Pero el inconsciente es astuto, jamás aparece en público, sino enmascarado en mitos, utopías, creencias, comportamientos.
Es muy posible que el “simbolismo” y la “espiritualidad” vehículos de lo inexplicable, busquen en nuestras logias una máscara a su conveniencia.  
En lo concerniente a la masonería, debe añadir dos claves:
La primera es la fascinación que ejercen las pirámides iniciática y ejecutiva (de la Orden). Los colores de la decoración y el aparato mantienen la ilusión, y los hermanos de las columnas sueñan con alcanzar ese saber último o esa cumbre de la omnipotencia que son dos de los atributos de los dioses.
La segunda clave viene dada en que dentro de la vida familiar o profesional, el grupo está dirigido por un jefe, en tanto que el grupo masónico es semidirigido y que en masonería las defensas son debilidades. “Todo lo que se piensa puede ser dicho”. El imaginario, los deseos y las fantasías circulan y según Didier Anzieu, “el grupo, es un sueño”.
En términos psicoanalíticos, en un grupo se sustituye al “yo crítico” del adulto, por un yo mas primitivo, aquel de la infancia entre otros, que se designa como “yo ideal”, y el grupo reactiva ese yo ideal de la infancia si es apto para la convivencia.

Tipología de comportamientos individuales

El hermano discreto: Es el tipo mas frecuente. Se trata de un hermano caluroso, fraternal, comprensivo y tolerante, sensato y racional. Viene a una de cada dos tenidas y no toma jamás la palabra más de dos veces. Fuera de las tenidas es servicial y discreto. Es el hermano que puede encontrarse en los cargos de Tesorero o de Hospitalario.
      
El hermano mudo. Aunque con muchos años de masonería, jamás toma la palabra, y a lo más cuando es interpelado por el Venerable. Hablar en logia es difícil, sobretodo las primeras veces. Y la angustia es mayor cuanto mas grande es el grupo.

El hermano que mira (Voyeur): Jamás habla pero muestra interés en la tenida. Se identifica con los que hablan y vive y actúa por delegación. Puede citarse el ejemplo de un hermano que jamás había tomado la palabra ni presentado una plancha y que devino en presidente de su taller. Leyó el ritual, hizo circular la palabra pero jamás aportó algún comentario.

El hermano intervencionista-exhibicionista: Tiene el don de la lengua y el habla. Sabe hacer reír y a veces irrita.

El hermano contestatario: Sin cesar cuestiona el reglamento. Discute sobre todo: el orden del día, la forma, el fondo de los trabajos y los temas tratados.

El hermano líder: Habla en nombre de una facción del Taller. Porta la palabra de una corriente de oposición. Se manifiesta especialmente al aproximarse las elecciones. Anuncia un quiebre o la división del taller.

El hermano ávido de omnisciencia: Ha sido admitido en talleres superiores. Está persuadido de que los presidentes de los Capítulos, de los Consejos Filosóficos, son poseedores de un conocimiento último acerca del hombre y el mundo, que conocen un secreto. Está inquieto acerca de su próxima promoción y se preocupa por las de sus hermanos. Espía los hechos y gestos de los hombres vestidos de blanco y disecciona sus palabras. Todo le intriga. Le gustaría saber que ocurre “tras la cortina”. Esta muy cerca de la fantasía de la escena primitiva.

El hermano ávido de omnipotencia: Está fascinado por los puestos de los Oficiales, especialmente el del Venerable. Está fascinado por los Muy Ilustres Hermanos del Consejo de la Orden. Es candidato a la carrera por los cargos y en las elecciones, intriga.

El hermano ilusionado: Analiza cada grado y se analiza en cada grado. Piensa sinceramente que esta cambiando y que entró en masonería por eso. Pero es justamente  porque piensa así que inconcientemente evita el cambio real.

El hermano desilusionado: Es un treinta. Ha constatado que de arriba abajo en la escala, los hombres y los hermanos son los mismos. Renuncia a la creencia en una sabiduría superior.

El hermano en busca de identidad: ¿Qué soy yo? ¿qué piensa usted de mi plancha, de mis intervenciones?. Dígame que son satisfactorias. “Vuestro movimiento de cabeza es un consuelo, vuestro silencio es una bendición”.

El francmasón alimentario: Frecuenta muchos hermanos. Viene a las tenidas una vez al año. Es afable. Signo distintivo: aún en tenida y en su propia logia, prueba ser reconocido por el toque del maestro, Para él es una manía, un tic.

El hermano ávido de decoración: Se mueve regularmente tres o cuatro veces al año en los grados. El mismo elige los collares y mandiles más costosos y bellos. Su silueta se enriquece y posa. Se transforma y adquiere cada vez un suplemento de saber y autoridad. Está persuadido.

El hermano apolítico. En la admisión de un profano o la elección del Venerable, él vota con una bola blanca o negra, un informe favorable o desfavorable siguiendo las opiniones políticas del candidato.

El hermano ideólogo: En logia, racionaliza el principio de igualdad y exige que los hermanos nivelen sus diferencias. Es un partidario de la mixticidad. Para él, la igualdad de derechos se reduce a igualdad de sexos. Cooptado al treinta sigue siendo inflexible: “ en el país de los lobos-dice- hay que hacer lo que se debe, pase lo que pase”. Es un mago que decididamente quiere acabar con todo.

El hermano “mitópato”: Está persuadido que Hiram existió, que entre los Templarios y los grados caballerescos la filiación es cierta y que la Palabra realmente está Perdida. El grupo es de sueño, los deseos son tomados fácilmente como realidades. Pero la ciudad ideal donde todos son hermanos por ser iniciados es utópica. Tal ciudad esta divida en capillas y clanes.

El hermano “EN”: Sobrevuela a los demás hermanos. Ha asimilado la profundidad misma de la francmasonería. Piensa que allí está la fuente de la consideración que cree percibir.
Ha sido Venerable, Presidente de los Talleres superiores, delegado al Congreso de las logias, al Convento. Conoce la historia y las anécdotas de la francmasonería. Está al corriente de los liderazgos y políticas del Consejo de la Orden. De cada profano, sabrá de inmediato si será o no un buen candidato y puede prever su itinerario (su carrera….) masónica. Conoce todos los procedimientos y todas las secuencias. Maniobra con calma al momento de las elecciones. No está preocupado por nada pues lo ha previsto todo. Sabe de quien debe ser amigo y de quien debe ser hermano.

El hermano idealista: Cree que ha llegado. La colación de un grado le confiere la enseñanza correspondiente. Es lo que le permite hacer una economía de trabajo mental de integración de las etapas iniciaticas sucesivas.

El hermano envidioso: Si un hermano más antiguo que él frecuenta los Talleres superiores, mientras que él sigue en la logia azul, desarrolla un sentimiento de celos por un supuesto saber supuesto que ansiaría compartir. Si ese hermano se presenta en logia, manifiesta impaciencia y oposición. Si tal hermano está ausente será el primero en recriminar su ausencia.
El hermano ritualista: Es muy puntilloso acerca de los pasos, signos y sentido de la circuambulación- Se lo halla con frecuencia en la logia azul. Por el momento está ausente de Capítulos y Consejos.

El hermano simbolista: Ha realizado la exégesis de Boucher, Bayard, Guénon, Wirth, Ligou. Conoce el diccionario de los símbolos. Ha leído el “Que Sais-Je” de Serge Hutin. acerca de las sociedades secretas y de Paul Naudon acerca de la francmasonería.
Su comportamiento se asemeja al del alquimista de “Psicología y Alquimia” de Jung, que muestra la fuerza y la astucia del inconsciente.

El presidente obsesivo: Tiene vocación de presidente de talleres. Es el Super yo, la instancia de censura y control. Con un carácter brillante, narcisista y un tanto perverso, su fantasía deviene en la fantasía del grupo. “Sígueme, te llevaré hasta el fin del mundo, al término de la sabiduría”, Traducción: juntos hallaremos el paraíso perdido( la palabra perdida)

El presidente pelícano: Antes y después de las tenidas, en casa, por teléfono es asediado por los hermanos que vienen a él con los picos abiertos. Los escucha y aconseja. Es solicitado por todos. Después de tres años se tambalea y derrumba, exhausto, desecado.

El presidente Pigmalión: Recibe a los postulantes. Pone en marcha las indagaciones, sigue el camino de cada una y se une a esos recién llegados. A cambio le gustaría recibir su afecto, su amor.

Conclusión:  La logia se sitúa entre el imaginario del sueño y la realidad exterior. A igual que la iglesia, el arte y la actividad científica, la masonería es un “espacio transicional” entre la realidad inconsciente interior y la realidad social exterior.
Pertenece a ese “campo neutral” descripto por Winnicot  y luego por Anzieu. Ese campo es reexperimentado por los hermanos. Es un lugar y un tiempo de renovación y transformación. Al sumergirse en la vida de logia, los hermanos comparten una ilusión encantadora y se encuentran con su poder creador.
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Para consultar el archivo de trabajos (en francés) del blog Propos maconniques, el enlace siguiente:

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