jueves, 12 de enero de 2012

LOS CUATRO HIRAMS DE TIRO (Parte III y última)

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La Imprenta de Benjamín publicará sus artículos, en lo sucesivo, a intervalos de aproximadamente 10 u 11 días.
Próxima  entrada: domingo 22 de enero
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Aquí, la última parte de este artículo.


 Esta hipótesis reconcilia las contradicciones, hace clara la narración bíblica, explica ciertas afirmaciones que parecen ininteligibles y prestan un testimonio corroborativo a la verdad, en su sustancia, de la tradición masónica de la muerte de Hiram Abif.
A la luz de esta hipótesis, permítasenos revisar las circunstancias mencionadas en la narración sagrada.

El primer Hiram es “ el hijo de una mujer de la tribu de Dan” y llego para el inicio de la edificación del Templo. Era un consumado artesano en el trabajo de piedra, madera, oro, plata, etc. Era el superintendente de las operaciones de construcción. Es una taea de una dificultad no corriente.
Un gran Templo se construiría en la cima de una rugosa colina, enteramente rodeada de profundos precipicios.
Muros inmensos, el menor de los cuales era de 450 pies de altura( 135 metros aprox) debían elevarse en el valle desde los precipicios, y el espacio rellenado con tierra para ubicar el Templo con todos sus patios y palacios en la cima. Ese trabajo debía hacerse bajo unas condiciones muy peculiares, que ningún martillo ni hacha u otra herramienta de hierro debía escucharse en la estructura principal, mientras se levantaba.
Todo eso requería una gran pericia, conocimiento y experiencia.
El trabajo de piedra, madera y metal de todas clases debería ser ejecutado. El Santuario recubierto por fuera y por dentro con oro. Enormes cortinados con querubines y otras figuras deberían ser manufacturados.
Tallados en piedra y en madera, grabados en oro y plata deberían  hacerse de la manera mas diestra posible. El trabajo no solo era estupendo en naturaleza sino magnificente en su carácter.

Así es que los años pasaron y para el séptimo, la Casa del Señor con su patio interior había sido construida. Ahora comenzaría la edificación de los demás patios y los palacios reales. Estos, aunque parte del esquema del Templo, no se consideraban parte del Santuario y aquí la condición de un sagrado silencio no era necesaria. Ahora todo sría bullicio. Los sonidos del mazo y el cincel y la agitación del trabajo llena el aire, en tanto los grandes patios y palacios gradualmente se levantan. Pasaron otros ocho años en este trabajo e Hiram, el primero, con su maravilloso genio y habilidad, edificó una estructura cuya fama ha tenido eco en los corredores del tiempo.

Ahora estamos en la etapa en que el primer Hiram desaparece y el segundo Hiram “ el hijo de una viuda de la tribu de Neftali” entra a escena. Todo, excepto el trabajo de fundido en bronce, se ha hecho
¿Porqué no lo hizo el primer Hiram?. Que era perfectamente capaz no hay duda razonable. ¿Porqué entonces Salomón necesitó enviar por ese segundo Hiram?
Es evidente que el primer Hiram no estaba ya disponible.
¿Porqué?
 Ninguna escritura o historia profana tanto como podemos trazar da alguna respuesta a esa cuestión.
Pero la tradición de la masonería proporciona una respuesta muy clara y natural.

El primer Hiram había muerto y entonces Salomón envió por el segundo Hiram trayéndolo desde Tiro para completar el trabajo.
Todo había sido terminado excepto el trabajo de bronce, y justamente al segundo Hiram se lo describe como siendo” un trabajador del bronce”. Cinco años mas pasaron y se acabó  por fin la obra del Templo.
Los majestuosos pilares de bronce, altares, utensilios, candelabros, etc, fueron hechos y ubicados en sus sitios con toda pompa y sacrificios.
Salomón entonces dedicó y consagro la Casa del Señor.
Al suponer entonces que había dos Hirams trabajando en las obras del Templo, la narrativa se vuelve coherente y clara y desaparecen las inconsistencias y contradicciones.

Pero aún permanecen uno o dos pasajes que nos desconciertan.
En I Reyes VII. 45 leemos: “.. y los calderos, las palas y aspersorios. Todos esos utensilios que Hiram hizo para el rey Salomón eran de bronce bruñido”
En 2.Crónicas IV.16 después de consignar las distintas cosas hechas por Hiram- los pilares, bases, el mas de bronce con sus doce bueyes por debajo- se lee: “ Y los calderos y palas y todos los instrumentos, los hizo Hiram Abi en bronce bruñido al rey Salomón para la casa del Señor”
Aquí hay evidentemente un intercalación remarcada por el escritor de la narración con el objeto de hacer claro al lector algún hecho que de otro modo permanecería oscuro.
Las palabras “de bronce bruñido” llaman nuestra atención. ¿ qué se quiere decir?
Evidentemente busca enfatizar que los calderos, palas y todo el trabajo de bronce hecho por “ Hiram, su padre “ ( Hiram Abi) eran de bronce pulido, es decir bronce maleable, en tanto que los pilares, bases y demás mencionados en el contexto eran de  bronce fundido en moldes.
La distinción se asocia con las palabras “su padre”. Qué otro padre podría ser sino el padre de la persona cuyo trabajo se esta describiendo?
En el versículo 2 del capítulo antes mencionado de Crónicas, se lee: “ Y Huram hizo los calderos , las palas y las basas y finalizó el trabajo para el rey Salomón para la Casa del Señor.
De acuerdo a los eruditos hebreos, las palabras que aquí se traducen como “Huram” en ambos casos, son distintas y diferentes en el original.
En I. Reyes VII.40 nuestra traducción se lee: “ y Chirom hizo los calderos las palas y las bases. Así Chiram dio fin al trabajo, etc “
En 2. Crónicas IV.11 dice: Y Chiram finalizó el trabajo que estaba realizando para el rey Salomón, etc “.

En vista de la distinción de los nombres y del carácter aparentemente entre paréntesis  del versículo 45 de I Reyes VII y del versículo 16 en 2. Crónicas IV, la lectura de la narrativa sagrada parecería ser como sigue, comenzando en I. Reyes VII.40:

“ Pero Chirom hizo los lavatorios y las palas y basas y Chiram dio fin al trabajo que Chirom había realizado para Salomón en la casa del Señor: los dos pilares y los cuencos de los capiteles que estaban en el tope de los dos pilares y las redes que cubrían a los cuencos; y cuatrocientas granadas para los dos redes, etc…. pero todo lo que Chirom había hecho para la casa del Señor era de bronce bruñido….”

Del mismo modo comenzando en 2. Crónicas IV.11 se debería leer:
“ pero Churam hizo los calderos, palas y basas; y Chiram finalizó el trabajo que Churam había hecho para Salomón en la Casa del Señor- esto es-  los dos pilares, granadas y capiteles, etc….pero todos los calderos y demás instrumentos  que había hecho Churam, su padre, eran de bronce bruñido…”

Esta forma de leer la narración, nos parece la única que tiene apariencia de alguna coherencia y sentido.
La repetición del nombre “Hiram” en I Reyes VII.40  y su uso en el versículo 45; la repetición de “ Huram” en 2. Crónicas IV.11, y las palabras “Huram su padre” son todas inexplicables y confusas así como están.
La única explicación que hace que todo tenga claridad y coherencia es que Hiram el hijo, fue quien hizo los pilares, etc, de bronce fundido y que Huram, su padre fue quien hizo en bronce bruñido o maleable los calderos y demás.
De este modo, las palabras “su padre” ( en el original dice ABIF) se vuelven inteligibles y naturales, y coinciden con la tradición masónica.

En todas las variantes de la tradición masónica, el Hiram cuya muerte ocurrió inmediatamente antes de que se completara el Templo, es llamado “ Hiram Abif”.
Esa designación solo se vuelve con significado solo en vista de que otro Hiram, su hijo, también haya supervisado la construcción del Templo y finalizado el trabajo que su padre sin duda hubiera hecho si hubiera vivido unos pocos años mas.

 ¿ Porqué se le hubiera dado el apelativo de “Abif” ( su padre) si no había otro Hiram en la obra?. Seguramente indica que no solo había otro, sino que era su propio hijo.
El Hiram que “Salomón hizo venir desde Tiro” se describe como el hijo de una viuda.
Esta descripción acuerda exactamente con la teoría que presentamos.
Si Hiram Abif había muerto y su esposa vivía, su hijo Hiram, naturalmente que sería el hijo de una viuda.

La expresión “.. envió por el y le hizo traer” es peculiar y también quizás muy significativa. Parecería indicar que probablemente el rey Salomón hubiera enviado una escolta para Hiram.
Nuestro Rev. Hermano Rosembaum piensa que esto era para protegerlo de los enemigos de su padre.
Pero con esto no coincido. Tales enemigos eran demasiado insignificantes como para demandar una escolta real. Los guardias ordinarios, como eran usuales para los viajes, hubieran sido suficientes para viajar con seguridad.
Una escolta real era, y es, una marca de honor y parece mucho mas probable que al respecto se le diera al hijo en honor a la memoria de su padre.

Esta teoría de los dos Hirams- Artesanos en la construcción del Templo también armoniza con lo que afirmaba el Dr. Oliver al hacer esta referencia: “ es bien conocido que el celebrado artista( Hiram) vivió en Tiro muchos años después que el Templo se completara”.
Esa afirmación ha sido usada con frecuencia como un argumento contra la verdad de la tradición masónica respecto a la muerte de Hiram
Pero si hubo dos Hirams, esa afirmación del Dr. Oliver y la tradición de la muerte de Hiram, serían ambas ciertas.
Hubiera sido muy probable que Hiram, el hijo, hubiese retornado a Tiro y vivido, dejadme creerlo, muchos años como el digno hijo de un noble padre.

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