jueves, 13 de enero de 2011

UN POBLADO LLAMADO KILWINNING


Hoy traemos un trabajo del investigador inglés Matthew Scanlan en referencia al sitio escocés casi mítico de Kilwinning, misterioso y tan caro para algunas formas de masonería.

Para presentarlo nada mejor que estas palabras del Presidente del Círculo de Estudios de Rito Fráncés “Roettier de Montaleau”, H. Victor Guerra:

-M. Scanlan ha sido uno de los jóvenes historiadores ingleses que conocí en el transcurso de  mi primer Simposio de Historia de la Masonería celebrado en Segovia, donde tuve también la ocasión  de conocer a dos de los más preclaros y lúcidos historiadores de la masonería francesa: André Combes, y al volteriano Charles Porset. En medio de esa reunión de intelectuales, yo llegaba con mi primer libro bajo el brazo y me encontré en medio de una tertulia conformada con Porset, Sanchez Ferré, Maria José Lacalzada, M. Scanlan y algún otro como Juanjo Morales..
Eran reuniones que se hacían tras la cena , fuera del ámbito formal del Simposio, y donde vi por primera vez a Scanlan debatir con las grandes figuras, confrontando textos y sapiencias, y demostrando sus capacidades y apoyos como futura promesa de la historiografia  masónica.
El poder hurgar en los notables archivos de la Gran Logia Unida de Inglaterra, le convierte en uno de los vanguardistas  historiadores que no desprecia otras masonerías, o conocerlas a fondo.
Para mí ha sido una relación intensa y afable, que nació en esas tertulias de Segovia, donde se hablaba entre historiadores masones de Cábala, historia, experiencias personales y de investigación, pese a que hablaba en inglés, idioma que desconozco por completo.... esas tertulias y encuentros años posteriores  se fueron diluyendo con el paso del tiempo  y cambio de amistades; llegaron historiadores de su misma edad o generación y primó más el alternar que el intercambio intergeneracional.
Con M. Scanlan, comprobé cómo los usos templarios, que persistieron en el refugio inglés, (él es descendiente de familia de templarios) nos explican algunas curiosidades de usos e iconografia tenplaria tal y como nos descubrió, ese año en Segovia, cuando conseguimos que nos dejaran una mañana entera para nosotros, un reducido grupo de masones e historiadores, en el interior de la Iglesia de la Vera Cruz de Segovia. Allí M. Scalan nos trasmitió una parte mínima de las enseñanzas templarias, aprovechando la intimidad y también las distribuciones arquitectónicas del lugar.

Esa ha sido mi relación con M. Scanlan, intensa también, pero corta en cartas, que mi desconocimiento del idioma hicieron imposible seguir con la relación epistolar, y siempre quedé con las ganas de conocer la obra que este iba generando y que por ese desconocimiento idiomatico me era vedado. Ahora, por los trabajos de la Imprenta de Benjamin empiezo a conocer de primera mano la intensidad y originalidad de su trabajo, que es interesante ya que nos aporta la visión del "otro lado", de carácter  muy abierto y con exposiciones muy originales. Así es M. Scanlan
Gracias  a la Imprenta de Benjamín por estos trabajos que abren una gran ventana frente a la duda y desconocimiento.
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UN POBLADO LLAMADO KILWINNING
Matthew Scanlan, MA
The Cornerstone Society.
Título original: A Town called Kilwinning.
Este artículo apareció en la edición verano del 2000 de Freemasonry Today.
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Abundan las leyendas acerca de la antigüedad del Oficio, pero quizás ninguna tan curiosa como la que rodea a un oscuro poblado de Escocia llamado Kilwinning.
Situada en las orillas del río Garnock a unas 25 millas al sudoeste de Glasgow, esta pequeña comunidad está muy cerca de la costa Ayrshire, donde el mar de Irlanda choca y se revuelve con las aguas del fiordo de Clyde.

A cierta distancia del pueblo, las ruinas de una antigua abadía permanecen en la sombra contra la colina iluminada por el sol, sin rasgos de algún paisaje moderno.
A primera vista, el poblado aparece como cualquier otro de esta parte de Escocia, y su único intento de redención es el ocasional pub y centro social, y la bien conservada logia masónica, que el último diciembre celebró cuatro siglos de existencia.
Numerosos mitos rodean la fabulosa logia.
Después de la formación de la Primer Gran Logia de Londres en 1717, el escritor y francmasón Jonathan Swift publicó una carta anónima en Dublin que pretendía ser enviada por la Gran Maestra de la Sociedad de Mujeres francmasonas. En ella, incluyó a la “famosa y antigua logia escocesa de Kilwinning, rama del templo de Salomón” antes conocido  como de los Caballeros de San Juan de Jerusalén y los Hermanos de la Orden de los Templarios. Aunque el tono de la carta era algo fantasioso, la historia se hizo inmensamente popular en el siglo 18.
El 26 de diciembre de 1736, después de una reunión masónica, fue  celebrado un banquete en un restaurant parisino de la rue du Paon.
En el banquete que siguió a la ceremonia, un escocés de nombre Andrew Michael Ramsay habló del gran propósito de la Orden, ese de la unidad de todos los hombres de mentes esclarecidas, que tenían amor por las artes, la ciencia y la religión, al punto de que “los intereses de la Fraternidad llegaran a ser los de la raza humana en su totalidad”.
Asoció el Oficio a las sociedades de misterios del mundo antiguo y expresó que los ritos místicos realizados en esos festivales marcaban las huellas de la religión impoluta de Noé y los Patriarcas. Declaró que la Orden fue revivida durante las cruzadas antes de pasar a Inglaterra bajo el reinado de Eduardo I, desde donde hizo su camino a Escocia.
Afirmó que Jacobo, Lord Steward de Escocia, fue el Gran Maestre de una Logia establecida en Kilwinning en el oeste de Escocia en 1286 después de la muerte de Alejandro III Rey de Escocia y un año antes que John Balliol subiera al trono”.
Así fue que a partir de este celebrado discurso, surgió la creencia popular de que la Francmasonería tenía alguna descendencia de las órdenes militares religiosas de caballeros cruzados, un mito que resultó en la creación de muchos nuevos ritos masónicos, algunos de los cuales aún resuenan hoy.

Hechos por sobre la fantasía.

La primera mención de la logia de Kilwinning apareció en un único grupo de documentos conocidos como Estatutos Schaw, que fueron emitidos por el Master of Works de Escocia (Maestro de Obras en Escocia) al final del siglo 17. En 1583 el rey Jacobo VI de Escocia designó a William Shaw como un gran maestro del palacio Real y supervisor de todos los masones del reino.
Después de algunos años en esa tarea, Shaw, ahora Supervisor General (General Warden) evidentemente encontró razones para reformar el Oficio, y el 27 de diciembre de 1598 emitió nuevos reglamentos que debían circular entre todos los masones de Escocia. Establecían que ningún masón podría ser admitido a una logia sin ser probado y habiendo presentado un trabajo; que cada hermano debía ser diligente, obediente y caritativo el uno al otro; un Vigilante (Warden) sería electo por cada logia y que ningún maestro podría trabajar con masones “no calificados o cualificados”, o “cowans”.
Evidentemente  nadie quedó conforme con las nuevas reglas y justamente un año más tarde, se realizó un segundo encuentro el día de San Juan en el Palacio Real de Holyrood.
Allí se presentó un comisionado enviado por la logia de Kilwinning, para pedir aclaración del estatus y señorío de la logia, puesto que no había sido mencionado en los estatutos.
Así que en consecuencia la asamblea decidió emitir un segundo grupo de reglamentos redactados por Shaw dirigidos y específicamente, a las logias de la costa oeste, por nombre.
El nuevo estatuto enfatizaba que ningún  aprendiz ni hombre del Oficio sería admitido excepto dentro de la parroquia de Kilwinning; que todos los banquetes serían pagados por los nuevos aprendices y compañeros recien llegados al Oficio( recién hechos) y que el Vigilante y el Diácono de Kilwinning tomarían juramento a los hombres ordinarios del Oficio.
Así es el aspecto mas significativo de ese grupo de regulaciones es el lenguaje empleado, que con frecuencia ha sido convenientemente ignorado por los historiadores.
William Shaw declaró: que todos los estatutos de los predecesores de Kilwinning debían ser observados por todos los “maister massounis”( maestros masones) como antes; que los Vigilantes tomarían “ tryall of the art of memorie and science thairoff”(una prueba  que no fuera del arte de memoria y de la ciencia); que la Logia de Edimburgo sería como “ in all tyme cuming as of befoir”(tal como en todos los tiempos),  la principal de Escocia y que Kilwinning sería la segunda, “it being notourlie manifest in our avwld antien writtings”.(como es notoriamente manifiesto en  nuestros antiguos escritos).
 Claramente entonces, de los términos de esos dos grupos de estatutos, aparece que Kilwinning ya existía antes de 1589, reclamo para el que existe alguna evidencia corroboratoria.
También existía un cierto número de logias dirigidas por Shaw en el momento en que este emitió las nuevas reglamentaciones tal como las logias en Aitchison´s haven, Edimburgo, St, Andrews, Stirling, Haddington y Dunfermline: Se sabe, por ejemplo que la logia en Aitchison´s Haven estaba probablemente relacionada con los monjes cisterciences de la abadía de Newbattle en Midlothian.
En 1526 el Rey Jacobo V emitió una Carta a los monjes autorizándolos a construir un albergue en sus tierras, para el propósito de transportar carbón desde las minas de la Baronía de Prestongrange.
El albergue fue primeramente denominado Millhaven, y existen referencias a él en las antiguas actas de la logia, aunque éste porteriormente cambió su nombre por el de Aitchison´s Hav.
Se cree que la logia, ahora desaparecida, se originó en esa época, pero desafortunadamente las actas, que comienzan en 1599, mantienen silencio acerca de sus orígenes.
Aun así hay referencias a las logias anteriores a la época de Shaw. En Aberdeen el 27 de junio de 1483 hay una mención registrada de seis “Masons of the luge”(masones de logia), que fueron comisionados a un trabajo en la ciudad, y en 1536 hay otra referida a la antigua costumbre de la “Lady Lodge of Dundee”( ver Nota del T).
Y en efecto cualquier lugareño orgulloso le dirá a usted que la logia Madre es considerada popularmente como la de más antiguo pedigree con la pretensión de datarla a la construcción de la abadía misma, cuando los monjes se asentaron aquí después de haber atravesado las aguas desde Francia.
Pero, si la logia en Kilwinning ya existía en tiempos tan remotos, ¿Cómo es que hoy tenemos tan poca evidencia de ello?
La respuesta puede ser simple, como que las nuevas reglamentaciones de Schaw específicamente requerían que todas las logias emplearan notarios calificados y mantuvieran registros, lo que como era un innovación, toda actividad previa no había sido conservada.
Además el cartulario del monasterio de Kilwinning no puede consultarse, pues los registros de la abadía trágicamente se perdieron algún tiempo después de la reforma Escocesa de 1560, y que bien podían guardar algunas pistas vitales de la antigüedad de la logia misma.

Kilwinning desde las primeras épocas.

El nombre del poblado deriva de un monje evangélico irlandés, Saint Winnin, quien llegó a la boca del río Garnock en 715 DC, donde estableció una comunidad de monjes de clausura, término que en gaélico de dice “Kil”, y de allí lo de Kilwinning.
Esos monjes practicaban una forma primitiva de cristianismo céltico, quienes por ejemplo databan la Pascua en un modo diferente al de Roma.
En los antiguos manuscritos irlandeses hay referencias al “Cele De” que significa “ compañero de Dios, o aliado juramentado”, que en latín tomó la forma de “Coli Dei” y de allí lo de Culdees.
Al comienzo del siglo doce, un grupo de monjes benedictinos reformados viajaron desde Normandía, Francia, y tomaron contacto con los últimos remanentes de los Culdees en Kilwinning y otros sitios por el país. Se piensa que los monjes franceses comenzaron a levantar su monasterio hacia 1140 y que les llevó medio siglo completarlo, pero nada se sabe de una logia de masones continuara despues de la terminación de la abadía.
Las ruinas de la abadía
Sin embargo, sí se sabe que el monasterio estuvo habitado por un abad y sus monjes en 1212, y que llegó a ser uno de los establecimientos religiosos más ricos de toda Escocia.
En 1309, durante las Guerras de Independencia con Inglaterra, el Abad de Kilwinning, Bernard de Linton, llegó a ser el Canciller del Rey Robert Bruce, y que fue él quien registró las heroicas palabras del Rey antes de la Batalla de Bannockburn en 1314.
Después de la gran victoria de los escoceses sobre el ejército inglés en esa celebrada batalla, fue nuevamente el Abad Bernardo quien tomó nota de la famosa Declaración de Arbroath en 1320 y quien orgullosamente quien orgullosamente registró como la nación escocesa había luchado valientemente siguiendo a William Wallace y al buen Rey Robert por su libertad.
No es mucho lo que se sabe de Kilwinning durante la era medieval por la carencia de documentos, pero una declaración en los Registros del Lord High Treasures of Scotland (Administrador del Tesoro) hace mención en noviembre de 1491 de como el Rey Jacobo IV visitó Kilwinning y fue agasajado en una cena, presumiblemente en el monasterio mismo.
Lamentablemente la abadía fue destruida durante la reforma por el 5º Conde de Glencairn, un celoso protestante seguidor de John Knox.
Obviamente, la industria de la construcción, tanto en Escocia como en Inglaterra, se resintió como resultado de los momentos de agitación y en 1590 ya estaba probablemente en la necesidad de alguna reforma.
Quizás por esto sea el motivo que William Shaw emitió sus estatutos en 1598.
En 1643, la logia se llamaba a sí misma “la antigua logia de Escocia” (The Ancien Luge of Scotland) y parece haberse reunido en la cámara superior de una posada o cerveceria local.
Al igual que otras instituciones del Oficio tanto en Inglaterra como en Escocia durante el siglo 17, Kilwinning comenzó a admitir a gentes que no eran del Oficio como miembros plenos de la logia durante los 1670, aunque las razones no están enteramente claras.
Por ejemplo, el Conde Cassillis llegó a ser Diácono de la logia en 1672 y en el siguiente año cuatro o cinco no masones fueron iniciados incluyendo a Sir Alexander Cunningham of Corsehill y Joseph Cunningham of Carlung.
En 1674, esos caballeros fueron ingresados por el 8º Conde de Eglington, Lord Cochrane y Robert Fergushill, este último un funcionario local, que después llegó a serlo de la logia.
Durante la última mitad del mismo siglo, Kilwinning claramente practicaba alguna clase de ceremonia ritual tal y como las actas de 1686 registran específicamente, la logia solo debía iniciar a sus miembros en una reunión que celebraba una vez al año, y los mas antiguos manuscritos también mencionan a la logia diez años antes.
Después, las actas  en 1705 prohíben que alguno de sus miembros empleen “cowans”,” o sea ”aquel que no tiene la palabra para el trabajo, a menos que no hubiera un masón dentro de las quince millas”.
La violación de esa regla le costaba al masón responsable, una multa de hasta cuarenta chelines.
 La logia de Kilwinning en la actualidad

Cuando la Gran Logia de Escocia finalmente se formó en noviembre de 1736, la cuestión de la antigüedad de Kilwinning surgió de nuevo.
Tal como sucedió en la época de William Shaw, y en parte porque las actas de Kilwinning anteriores a 1642 se habían perdido, la logia de Edimburgo fue denominada como  Primer Logia de Escocia y la de Kilwinning en segundo lugar.
Sin embargo los Hermanos fueron incapaces de ajustarse a este decreto y en 1743, la logia de Kilwinning se separó de la Gran Logia de Edimburgo volviendo a su anterior estatus autónomo.
Para el resto del siglo dieciocho, Kilwinning obstinadamente persistió en una política de independencia masónica y sus miembros(hermanos) evidentemente disfrutaban del creciente estatus mítico asociado a su nombre, hasta que finalmente en 1806 fueron persuadidos de unirse a la Gran Logia estable y aceptaron que ses concediera el numero honorario 0 en la lista de logias, número que todavía con orgullo adicionan al título de “Kilwinning, Logia Madre de Escocia”.
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  Matthew Scanlan, MA, desea agradecer al Maestro y a los Hermanos de la “Mother  Kilwinning Lodge” y a Robert Cooper por su dedicada asistencia en preparar este artículo .Fue el anterior Curador Asistente en la Biblioteca y Museo del Freemason´s Hall, Londres y es actualmente el Editor Internacional de Freemasonry Today, este sitio web y de las transaction del Canonbury Masonic Research Centre, Londres.
También está trabajando en un Doctorado y a la vez en un próximo libro acerca de los orígenes del Oficio. Es miembro del CEHME, el centro para estudios masónicos de la Universidad de Zaragoza, y de la Logia de Investigaciones “Duque de Wharton” num. 18, de la Gran Logia de España.
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Nota del T.
Masons of the Luge”  o  “Masones de la Logia”: Luge es una forma antigua de Logia, pero también se refiere al dispositivo para transportar o arrastrar las piedras, semejante a un trineo.
 Según A. Mackey,  en 1178, la abadía de Lindon se llamaba de “Nuestra Señora” (Our Lady).
Y parece que la logia de masones operativos también  y en un antiguo documento se estipula que el trabajo sería transportado o acarreado (Luge) hasta la obra.
La Logia fue conocida en el tiempo como “Lady Luge”.Para 1581, durante la Reforma, había cambiado la manera de mencionar a la logia en los escritos, no nombrando ya más a la Virgen y se la encuentra simplemente como “The Mason Luge”.
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