miércoles, 1 de diciembre de 2010

ROBERT DE MORAY: LA PRIMERA INICIACIÓN DOCUMENTADA EN INGLATERRA.

No se trata del primer no operativo iniciado, sino de la primera iniciación documentada de un no operativo en suelo inglés.
Pero ese no operativo fue el fundador y primer presidente de la Royal Society de Londres,  la posible cuna de la masonería especulativa.
………………………………………………………
Se encuentra en:
Grand Lodge of British Columbia and Yukon.
http://www.freemasonry.bcy.ca/texts/moray_r.html
Título original: The first recorded initiation in England.
Publicado originalmente por Dudley Wright en "The Builder",. 1921.
 ...................................................................................................................

At Neucastell the 20 day off May, 1641. The quilk day ane
serten nomber off Mester and others being lafule
conveined, doeth admit Mr the Right Honerabell Mr Robert
Moray, General quarter Mr to the Armie of Scotlan, and
the same bing aproven be the hell Mester off the Mesone
of the Log off Edenroth, quherto they heaue set to ther
handes or markes. A. Hamilton, R. Moray, Johne Mylln.
James Hamilton.

Que se puede traducir aproximadamente como:

En Newcastle, el dia 20 de mayo de 1641. En dicho día
cierto número de Maestros y otros según lo convenido,
 admitieron al Muy Honorable Mr. Robert Moray,
 del Cuartel General del Ejercito de Escocia
y aprobado por el Maestro de los masones
 de la logia de Edenroth, quien puso en sus manos algunas marcas.
Y firman:  A.Hamilton, R.Moray, Johne Mylln, James Hamilton.
.............................................................................................
Así comienza la entrada de la primera iniciación masónica comprobada y documentada  en suelo inglés dentro de la Masonería Especulativa.
Es el registro de la iniciación de uno de los más destacados hombres de su tiempo.
Su nombre, según escritos que no le son propios pues siempre firmó como R .Moray, se lo escribe indistintamente como Moray, Murria y Murrey y una confusión singular ocurrió en la edición Standard del Evelyn´s Diary, donde las entradas aparecen como Murria, en tanto que en la Correspondencia la única carta que aparece como Moray, está por supuesto firmada correctamente, con el resultado de que ambas formas aparecen en el General Index.
En los Registros de Chester , en Westminster es descripto como un hijo de Sir Robert Moray de Craigie con una hija de George Halket de Pitferran, pero la History of the Landed Gentry, de Burke y otros autorizados trabajos de referencia, afirman que era hijo de Sir Mungo Murray, lo que indudablemente es lo correcto.
 Retrato de Sir Robert de Moray
Sir Robert Moray era descendiente de una antigua y noble familia escocesa de las Highland (Tierras Altas).
Fue educado en parte en la Universidad de St. Andrews y en parte en Francia, país donde tuvo empleo asegurado como militar bajo el rey Luis XIII.
Habíase ganado un gran favor con el Cardenal Richelieu, a tal grado que los historiadores franceses han remarcado que pocos extranjeros habían sido tenidos en tan alta estima por el gran ministro.
Es explicable así, que a través de la influencia del todopoderoso Cardenal y estadista, Moray haya alcanzado el rango de Coronel en el ejército francés.
Sin embargo, cuando las dificultades de Carlos I se incrementaron, Moray regresó a Escocia y fue designado General de Artillería cuando los Presbiterianos primero crearon y luego sostuvieron su gobierno.
Estaba a cargo del ejército escocés en Newcastle para la época de su iniciación, la que tuvo lugar dos meses antes que la ciudad fuera evacuada por los soldados. Moray fue hecho caballero en Oxford ,el 10 de enero de 1643, por Carlos I.
Moray estaba además en buenos términos con el cardenal Mazarino y luchó con su regimiento en Alemania, y en 1645 fue tomado como prisionero de guerra en Baviera.
A la vez fue designado Coronel del regimiento de Escocia sucediendo a James Campbell, Conde de Irving, y fue nominado por los escoceses como enviado secreto para negociar un tratado en tre Francia y Escocia, por el cual se proponía restaurar a Carlos I.
Su liberación de Baviera fue concedida y retornó a Inglaterra. En diciembre de 1646, cuando Carlos I estaba con el regimiento escocés en Newcastle, Moray preparó un esquema para que el rey escapara. Así, William Moray, mas tarde Conde de Dysert, proveyó de una embarcación En Tynemouth, con la cual Sir Robert Moray conduciría al rey que iría con un disfraz.
El rey se puso el disfraz y aún bajó las escaleras con Sir Robert, pero temiendo que no pudieran pasar por todos los guardias sin ser descubierto y juzgando esto altamente indecoroso, dice Burnet, tomó una decisión y regresó.
Luego del ascenso de Carlos II al trono de Escocia, Moray, en mayo de 1651 fue designado como Justice-Clerk (Secretario de Justicia), un puesto que estaba vacante desde la destitución de Sir John Hamilton en 1649. Pocos dias después, se lo honró como consejero privado, y, el mes siguiente ya era Lord of Session, aunque jamás había oficiado de juez.
Todos sus nombramientos, eran, sin embargo meramente nominales, con el propósito de asegurar su apoyo al gobierno, especialmente si era cierto, como afirma Word, que era afecto al presbiterianismo.
Su tío, el Rev. John Moray fue en su momento un gran oponente a los obispos y había sufrido mucho por tal opinión.
Sin embargo, en la Restauración, Sir Robert Moray fue confirmado como Justice-Clerk y Lord of Session, además de ser uno de los Lords auditores de Hacienda.
 Cetro del Presidente de la Sociedad.

La Royal Society puede decirse que fue fundada por Moray: sin duda el resultado de sus sugerencias, y el Obispo Burnet dijo que mientras vivió fue la vida y el alma de la Royal Society.
Una cuestión  aparece frecuentemente al afirmar muchos escritores  que Moray fue el primer presidente de la Royal Society cuando el nombre del Vizconde Lord Brouncker aparece en ese puesto en la nómina.
Moray fue el único presidente de la Sociedad desde su primer reunión formal el 28 de noviembre de 1660 hasta la incorporación el 15 de julio de 1662, con la excepción de un mes desde el 14 de mayo al 11 de junio de 1662, en cuyo periodo el Dr. Wilkins ocupó ese honorable puesto, aunque en una carta en latín dirigida a M. de Monmort, presidente de la Academia de París con fecha del 22 de julio de 1661, lo llama   Societatis ad Tempe Praeses.*

*Nota del T.  Justamente significa Presidente temporal de la Sociedad.

No es mucho decir que a través de su influencia es que se obtuvo la Carta de incorporación.
El fue quien llevó el mensaje de Carlos II con que su Majestad aprobó los objetivos de la Sociedad estimulándola, actuando en adelante como órgano de comunicación entre el rey y la Sociedad
Moray, además fue el primer móvil en la redacción de los estatutos y reglamentos.

 Actual entrada a la Royal Society en Londres

Word, el bien conocido historiador de Oxford, afirma que era un hombre sencillo que aborrecía a las mujeres, pero aquí hay un error, pues se casó con la Honorable Sophía Lindsay, hija mayor del primer conde de Balcarres, quien murió sin testar en Edimburgo y fue sepultado en Balcarres el 11 de enero de 1653.
Si la hija heredó lo gustos y aficiones de su padre, el matrimonio debe haber sido feliz, puesto que esta registrado que Sir David Lindsay, el primer Conde de Balcarres llevaba una vida privada sin ambición, erudito y que tenía la mayor colección de libros de su tiempo a la vez que era un químico dedicado.
En la biblioteca de Balcarres hay unos diez volúmenes escritos de su propia mano acerca del fascinante tema de la piedra filosofal.
Había sido ascendido a la nobleza en ocasión de la visita de Carlos I a Escocia en junio de 1633.
Después de la muerte de su esposa, que al parecer le afecto grandemente, Moray vivió lejos de las reuniones filosóficas, en una existencia de ermitaño.
En su correspondencia con Kincardin, durante ese año (1658) describe los experimentos químicos que estaba realizando a gran escala.
En una época cuando vivió en Maastricht contaba con dos habitaciones, cocina y bodega y una de ellas la convirtió en laboratorio donde pasaba sus días en perfecto contento.
Nunca verás una tienda tal como mi laboratorio, escribió, así que tengo un nombre para eso: trabajo”.
Constantemente habla de sus labores químicas con el lenguaje de un entusiasta:
“..Es algo importante que se me permita tales volúmenes en la cantidad de mis operaciones químicas. Tengo siete alambiques en estos dos días con un fuego, mayormente con bayas de enebro, otros con agua, algunos con vinagre y otros secos”.

Moray era naturalmente de una disposición reservada. Durante una parte de su vida fue llamado a ocupar prominentes posiciones, pero jamás quiso brillar y cuidó mucho de evitar la arena política.
Sus libros, laboratorios y retortas químicas, su música, investigaciones medicas y mecánicas y sus amistades filosóficas eran para él mucho mas que lo que impacientemente llamaba política.
Estaba más feliz y mas que satisfecho con ser el Presidente de la Royal Society que Diputado Secretario para Escocia o Lord of Commision, ni Consejero privado.
Hay pocas personalidades en la historia y en especial entre quienes se han comprometido en tareas difíciles y peligrosas como las diplomáticas que sean tan generalmente reverenciados como lo fue Sir Robert Moray.
Birch, uno de los historiadores de la Royal Society, lo describe como siendo universalmente amado, estimado y reverenciado por su piedad, invirtiendo horas del día en la dedicación al ejercito y los tribunales.
Tuvo una ecuanimidad de carácter que nada podía alterar, y en la práctica era un estoico con un tinte de uno de los principios de esa secta: la persuasión de los decretos absolutos.
Un amor difuso a la humanidad y el deleite en cada ocasión de hacer un bien, lo que efectuaba con gran celo y discreción.

Su comprensión era superior a la de los hombres corrientes. Estaba considerablemente avanzado en matemáticas y destacadamente en historia natural.
No es Birch el único que aprecia su carácter. El Obispo Burnet, un historiador de alto rango, lo ubicaba entre los mas sabios y digno de su época; y en otra ocasión escribe: “Mi mas grande satisfacción es estar en deuda con él, mas que con cualquier otro hombre, excepto mi padre”.
Para Evelyn fue un confiable y excelente amigo; Sheldon, Obispo de Cartenbury estaba absolutamente ganado por su encanto y forma personal.
Pepys se refiere a él como al más excelente hombre de razón y erudición, que comprendía la doctrina de la música y era capaz de hablar acerca de todas las cosas con acierto. Mientras su soberano y amigo personal el Rey Carlos II, lacónicamente dio expresión a su independencia de carácter al afirmar que Moray era cabeza de su iglesia personal.
Un escritor de la Scottish Review de enero de 1885, decía:
“Al hermoso y destacable carácter de Robert Moray debe hacérsele justicia.
Pocos hombres de personalidad tan fuerte y decidida han dejado tan pocas huellas en los documentos públicos de su tiempo: excepto en unas pocas cartas del Consejo Privado, su firma no aparece jamás. Un escritor de la Biographica Británica afirma que su carácter general era el mas excelente posible. Fue amado y estimado por los hombres de todos los partidos y condiciones.
Pero tales expresiones de opinión se encuentran con algunas excepciones.
¿Puede un hombre ubicado en una posición de responsabilidad e influencia no encontrar enemigos?.”
Desde 1660 a 1670 le influencia de Moray afectó el curso entero del gobierno escocés, y
Mientras guiaba y controlaba, recibió el apoyo de Lauderlade contra las camarillas que se formaron para destituirlo.
Así es que Sharp, Alexander Burnet y otros apóstoles de la represión llegaron a considerarlo como un enemigo al que debían temer, y uno, Lord Glencairn hizo un intento de arruinarle.
Una carta pretendidamente hallada en Antwerp, pasa por ser escrita por él a un tal William Murray, un joven que había azotado anteriormente al rey Carlos I.
La carta daba un informe de un plan que se alegaba haber sido ideado por Moray para asesinar al rey y que pondría en ejecución ese William Murray.
Sir Robert fue acusado y puesto bajo arresto y el rumor ampliamente esparcido de que había intentado matar al rey, pero, dice Burnet, el historiador, en esta ocasión Sir Robert practicó de la manera mas eminente su verdadera filosofía cristiana sin demostrar mas que una nube en su comportamiento.
Era en la compañía de hombres tales como Andrew Marvell, John Evelyn y Robert Moray, que Carlos II, amaba pasar su tiempo y su contento no era, como se ha afirmado, el mezclarse con los tipos menos nobles de la humanidad.
Word era de la opinión que el grado de intimidad existente entre Carlos II y Robert de Moray era probablemente más filosófico que político, pues fue comisionado por Carlos II para los procesos químicos y como conductor de su laboratorio.

Birch dice que fue Moray quien primero interesó al soberano en los temas filosóficos.
Carlos II era un asiduo visitante al laboratorio de Whitehall, donde aunque era lugar de trabajo nominal de Moray, este trabajaba en realidad por y en representación del rey.
Y puede ser cierta la opinión, muchas veces expresada, de que Carlos II fue un iniciado  de la realeza en la antigua y honorable orden conocida como de los Freemasons.
En cualquier caso, asumiendo, lo cual es muy incierto e improbable, que Sir Robert Moray fuese el primer no- operativo iniciado en los misterios del Oficio en Inglaterra, la Francmasonería no tiene razones en avergonzarse cuando se contempla donde fue tallada la piedra.
Moray fue el amigo y benefactor del bien conocido místico Thomas Vaugham, quien, al decir de Word, “ se estableció en Londres bajo la protección y al patrocinio de ese notable químico, Sir Robert Murray o Moray, Caballero, Secretario de Estado para el Reino de Escocia.
Para la época de la peste, Vaugham acompañó a Moray a Oxford y  esté permaneció con Vaugham al momento de su muerte. Vaugham fue sepultado en la iglesia de Alsbury o Oldbury, unas ocho millas de la universidad, por encargo y cuidado del dicho Sir Robert Moray.”  Esto fue en 1673, muy poco antes de su propia muerte y unas pocas horas después que informara a Word del fallecimiento de Vaugham.
La vida de Moray terminó de una manera muy brusca. Ocurrió el 4 de julio de 1673, y Burnet, registrando el evento escribe:
 ..” cuanto he perdido en esta coyuntura crítica, habiendo sido privado del mas verdadero y confiable de los amigos que he tenido jamás; y así digo que estaré en peligro de cometer grandes errores al faltarme un monitor semejante”…

Con fecha del 6 de julio de 1673, Evelyn escribe en su diario:” esta tarde fui al funeral de mi querido y excelente amigo, ese buen hombre y cumplido gentleman, Sir Robert Murray, Secretario de Escocia. Fue sepultado por orden de Su majestad en la Abadia de Westminster “y agrega en una nota al pie:
“Se deleitaba con cada ocasión de hacer el bien. Tenía un genio y un comprensión superior. Moray no solo fue enterrado en la Abadía de Westminster por expresa olrden del Rey, sino también a expensas del mismo.”
Su tumba se halla por la puerta de la sacristía, cercana a la de Sir William Davenant, en una ocasión premiado por el rey; su nombre aparece en el registro como Sir Robert Murray.
Su memoria perdura con John Evelyn, pues seis años después, para el 11 de julio de 1679, en un escrito al Dr. Beale, dice refiriendose a la Royal Society:
“Sabeis qué Pilares hemos perdido, Palmer (Dudley Palmer, muerto en 1666, uno del primer Consejo, con Moray de la Royal Society), Moray, Chester ( Dr. John Wilkins, Obispo de Chester), Oldemburg, etc.”
Evelyn frecuentemente menciona a Moray en su Diario, como puede verse en las siguie tes entradas:
 9 de marzo de 1661: “Fuimos con ese excelente persona y filósofo, Sir Robert Murray a visitar a Mr Boyle en Chelsea, y vimos diversos efectos acerca del peso del aire.”
:9 de mayo de 1661:.  “en lo de Sir Robert Murray, donde me encontré al Dr. Wallis, profesor de Geometría de Oxford, con quien Sir Robert Murray tráto de varios aspectos matemáticos.”.
22 de agosto de 1662: ( el día después que Evelyn asumiera como uno de los Consejeros de la Royal Society), cené con MyLord Brouncker y Sir Robert Murray.
25 de enero de 1665: “ Esa noche encontrándome en Whitehall, en la Sala de Estar, vino a mí Su Majestad y me agradeció por la publicación de El Misterio del Jesuitismo, que según me dijo llevaba en su bolsillo, para leerlo, expresándome su apoyo, de todo lo cual quedé no poco maravillado: supongo que Sir Robert Murray se lo había dado”.
19 de julio de 1670. “ Acompañé a mi digno amigo, ese excelente hombre, Sir Robert Murray, con Mr. Slingsby, Maestro de Moneda, para ver el último asiento y estado de  bienes de Barrow Green en Cambridgeshire”.

Word recordando la desaparición de Moray, escribe:
“Tuvo la atención del rey como otras personas y fue infatigable en sus compromisos.
....Fue un renombrado químico, un gran patrono de los Rosacruces y un excelente matemático”. Sus diversas comunicaciones de experimentos, que se encuentran en las Philophical Transactions (de la Royal Society, referidas al fenómeno de las mareas) le muestran como un hombre versado en la filosofía experimental.

Moray y la masonería:
Después de su iniciación en el Oficio, hay un solo registro de asistencia a una reunión de la Logia de Edimburgo, el 27 de julio de 1647, en ocasión de la admisión de William Maxwell, doctor off Fisick  ordinate to his Majéstie hines, cuando firmó al acta de la reunión. En su correspondencia, sin embargo usaba con frecuencia su marca masónica ( una estrella de cinco puntas), en especial en la correspondencia con Lauderlade, que ha sido reproducida en los Lauderlade papers sin comentario alguno, mas allá de la mera afirmación de que Moray frecuentemente usaba su marca masónica cuando se refería a sí mismo o a algún asunto importante para comunicar.
Si eso hubiera sido un acontecimiento in usual en la correspondencia de ese dia, se podría pensar que hubiera aparecido alguna referencia de tal incidente.
Una historia interesante podría ser tejida alrededor de Moray y su círculo, pues los hombres que lo componían son todos familiares a los estudiosos de la historia del Oficio.
Hombres tales como Wren, Ashmole, Brouncker y otros, todos han sido acreditados como iniciados en la francmasonería.
El nombre de Moray junto al de Christopher Wren, aparece en muchas páginas del Diario de la Sociedad .

Puede también ser de interés, aunque no se haya dicho- comparar las constituciones de la Royal Society con la de la Orden masónica.
Sprat, el primer historiador de la Royal Society, dice que se admitía libremente a hombres de diferentes religiones, países y profesiones.
Estaban obligados a hacerlo o se enfrentarían a sus propias declaraciones
Abiertamente profesaban no apoyar los fundamentos de una filosofía inglesa, escocesa, irlandesa, papista o protestante, sino una filosofia de la humanidad.
Los miembros eran elegidos por balotas, propuestos en una reunion y votados en otra.
Los deberes del Presidente eran de llamar y disolver las reuniones, proponer los temas para discusión o experimentos, regular los informes, cambiar las investigaciones de un tema a otro, admitir a los miembros elegidos.
El Presidente, en su instalación prestaba un juramento como el siguiente:
“… prometo desempeñarme fiel y honestamente en todo aquello para lo que se me ha designado, como Presidente de la Royal Society of London for Improving Natural Knowledge. Así Dios me ayude.”
Podrán deducirse mas cosas de esta declaración, pero sin dudar debe admitirse que ninguno  buscó mas entre las comprendidas en el estudio de las artes y ciencias liberales que el hermano Sir Robert Moray, el primer masón conocido como iniciado en el Arte de la Francmasonería en suelo inglés.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Acerca del mandil ritual de los francmasones.

Este trabajo cuenta con autorización de su autor el H. Ludovic Marcos, Conservador del Museo de la Francmasonería, GODF, Paris,  para ser publicado en el Blog Rito Francés.
Debido a ciertos inconvenientes, tal presentación fue momentaneamente postergada pero a fin de no privar a los HH. de su lectura, se publica hoy en esta Imprenta de Benjamín, blog igualmente asociado al   Círculo de Estudios de Rito Francés Roettier de Montaleau.
.......................................................................................................
Título  original : « A propos du tablier rituel des francs-maçons ». Con fecha de noviembre de 2007.
..............................................................
El mandil que los francmasones llevan en sus ceremonias rituales, constituye una característica propia y original de la institución. La francmasonería es la única estructura que a partir de las prácticas y representaciones de un oficio, en este caso el tan prestigioso de la piedra en su tiempo, ha dado paso a una filosofía del hombre.
Es igualmente la única forma de sociabilidad profana donde los usos implican hasta un cierto punto a la gestualidad y el cuerpo y que en consecuencia, o por lo tanto, se basa en un lenguaje simbólico.
Es dentro de ese contexto que debe apreciarse la realidad y el significado  para los francmasones de este elemento vestimentario que cubre el bajo vientre y se abre a una serie de interrogantes e interpretaciones.

Tales particularidades y la discreción que le rodea alimenta las especulaciones acerca de las prácticas, calificadas por lo menos de ridículas sino de sulfurosas.
Esto es suficiente en todo caso, para detenerse y considerar la elección de un punto de vista histórico y antropológico que demanda evidentemente saber de que tipo de mandil se trata.
Hay que comenzar por recordar que la masonería se deriva de la transformación en el siglo 17 de las antiguas estructuras corporativas denominadas como francmasonería operativa.
Diversas necesidades impulsaron originalmente a los miembros de esa aristocracia de oficio a llevar al mutualismo gran parte de sus actividades, para proteger un aprendizaje y un imaginario simbólico.
La novedosa forma de la francmasonería, llamada especulativa, que aparece al principio del siglo 18, conservó el marco y las marcas de origen como signo de pertenencia y material de reempleo, puestos al servicio de una sociabilidad fraternal al invocar en especial a las nociones de libertad y de igualdad en sus nuevos términos y profesando un deísmo no dogmático.
Aunque se mantenía en el modo y la apariencia de una sociedad de diversión, festiva, esa nueva sociabilidad apartándose de las potenciales polémicas con el órden establecido, fomentará o acompañará en muchos paises, y en especial en Francia, al movimiento que en Occidente elevó el estatus de la persona, desde la sumisión a la ciudadanía.
Desde entonces la masonería sigue ligada a sus orígenes, manteniendo una cultura operativa en su aspecto de parodia, en tanto que vive un presente de fraternidad humanística. El mandil es a la vez la marca de ese orígen y de tal continuidad y es significativo de un compromiso de trabajo en tanto que modo,de realización personal y social, ayudando a asegurar el atrincheramiento y la cohesión del grupo.
Históricamente, ese mandil ha sido el punto de reencuentro entre la antigua cultura operativa y la especulacion, fechable hacia el siglo 17 y referida al Templo de Salomón.
Los mandiles originalmente, eran sin duda un elemento de la vestimenta del oficio destinado a protegerse de los cortes y astillas de las herramientas. Lleva así el orgullo y el reconocimiento corporativo y confraternal. Los miembros de las logias operativas conservaban sobre sí ese mandil en sus ceremonias, al conducir a los nuevos hermanos en las recepciones, incluyendo en ocasiones a unos pocos miembros que llamaban «  aceptados » - no manuales-  quienes eran recibidos a título de honorario y a quienes se les podía transmitir el Signo, el Pase y la Palabra del Masón. Fue así que ese cubrirse con el mandil grande y de cuero fuera adoptado naturalmente en las logias especulativas.
No existía diferencia alguna entre el mandil que llevaban los Aprendices y el de los Compañeros de Oficio: se trataba de una gran pieza de cuero flexible y suave, de color claro, que parece se extraía de la garganta de un cordero lo que explicaría la existencia de una « baveta » correspondiente a la parte del animal debajo de la boca.

Los miembros de los Talleres (como a menudo los masones describen a sus logias) que se desarrollaron rápidamente en Europa hacia los años 1720 y 30, practicaban desde el principio un simulacro de oficio.
Desde entonces se reúnen alrededor de una representación arquetípica del Templo de Salomón en el sitio de la construcción, lo que tiene una importancia capital para comprender lo que sigue.
En efecto, este emblema, trazado a la tiza, pintado, bordado, les daba la ocasión de mostrar las piedras, herramientas marcas y figuras geométricas del Oficio, ubicadas dentro de un contexto original, que era como decir : allí se reunió la primera logia, la logia madre de todas las logias durante la construcción del edificio. Hoy día la francmasonería está en el año 6007 en función de ese orígen presunto.
La evocación del Templo en construcción  tenía una tonalidad universalista que se sentía investida de una misión pacificadora novedosa para aquellos tiempos, a diferencia de otra que retenía la visión de un Templo universal  aún no concluído. Era una revolución filosófica.

Sin embargo, esa imágen sobre el piso, comprendía los signos, con un sentido y un uso ritual claro, ordenados en función de un eje orientado partiendo de dos columnas en Occidente llamadas J y B, citadas en las Escrituras, a las que se le superponen granadas ; tres pequeñas ventanas de barrotes, un damero negro y blanco llamado Pavimento Mosaico, además de diversas herramientas y sobretodo por la visión de un Delta- un triángulo- radiante en el Oriente, todo insertado en una cosmogonía elemental, con la Luna y el Sol,  y a veces las nubes y el cielo estrellado.

Las reuniones de los francmasones especulativos ahora consistía en situarse alrededor de esta representación, de esta imaginería, llamada Tapiz o Tabla de Logia. De allí proviene el nombre que se usa hoy en día, el de  «tenida » para calificar eso.
Se trataba entonces, originalmente, de un acto conmemorativo, rápido, edificante y en fin, reflexivo, a partir de la observación y del comentario en la tradición del « ars memoria »  medieval o del « art of memory » inglés.
Alrededor del Tapiz se organiza el espacio, se ejecuta una circulación dextrógira, se perpetúan los juegos de preguntas-respuestas codificadas como modos de reconocimiento (llamadas retejados), las ceremonias de iniciación y prestación de juramentos, y tendrán su lugar los sitiales, candelabros y el  mobiliario.
Finalmente, cuando los locales se hicieron permanentes, los grupos mejor instituídos y las ceremonias mas largas, los elementos representados sobre el tapiz pasaron a ser una realidad en tres dimensiones. El local así amueblado, llamado logia o Taller, terminará por denominarse tambien Templo.

En los años 1740 y posiblemente con buena lógica, aparecieron esas decoraciones sobre los mandiles de los francmasones especulativos.
Estos también sufren un cambio con la aparición del grado de Maestro en las logias, que no era hasta entonces mas que un cargo. Se van a diferenciar en mandiles que quedan blancos para Aprendices y Compañeros, de tamaño mas pequeño, ahora en cuero o en seda.
Terminarán mas adelante con la baveta elevada o rebatida según el primero o segundo grado. Paralelamente, los mandiles de Maestro son cada vez mas decorados, muchas veces con temas basados en la dramaturgia de ese grado, marcado por la muerte de Hiram, el Maestro arquitecto o directamente inspirados en los Tapices de logia de que se ha hablado.
Durante la segunda mitad del siglo 18, los mandiles llegan a ser el soporte de obras de composición. Pasan a ser Tapices de logia miniaturizados o simplificados con los principales motivos citados- columnas J y B, Luna y Sol, triángulo radiante, piedras bruta y tallada, herramientas, no solo la escuadra y el compás, sino la plomada, nivel, trulla, cincel, mazo, etc y en ocasiones un cenotafio y –o- un túmulo de piedras, un cráneo, la rama de acacia, etc.
El mandil de masón, se convierte desde esa época en el portador de un significado simbólico. Confeccionado mas y mas frecuentemente de seda bordada de hilos, de canutillos, permiten tener un mandil a la vez común y personalizado.
Sin duda que cuando es lujoso, permite igualmente un cierto lucimiento social. Era muy apropiado decir como hoy en día, al sumar las bandas y collares que alguien así vestido estába « decorado ».
El período que va desde el último tercio del siglo 18 al segundo imperio , fue la edad de oro de esos mandiles en cuero, seda, algodon o fieltro (rara vez), pintados o impresos, que hallamos hoy día en una gran variedad de modelos, de  mucha habilidad y creatividad.
Los diseños de artistas del bordado trabajando en esas confecciones, terminaron por formar las «Maisons » establecidas como Habert, Brun, Guerin, Teyssier, Orcel en Lyon, etc. La existencia de grados después de la maestría, llamados « altos grados », que fueron apareciendo en la segunda mitad del siglo 18 y se difundieron al final del mismo, será una nueva ocasión para diseñar nuevos tipos de mandiles de Elegidos, Caballeros de Oriente, siguiendo con los Rosacruces y  Kadosch en el siglo 19.

De todas formas, el acceso a los Hermanos de medios mas bien modestos a partir de 1830 y sobretodo de 1848, la posibilidad de realizar fácilmente series repetitivas, basadas sobre motivos simplificados, el desinterés parcial por el ritual durante el período de los combates republicanos, explican la baja progresiva de las creaciones y de la calidad después de esto.
Bajo la Tercera República, en el siglo 20, solo la Maison Gloton que hace su aparición por los años 1960, tratará de mantener una tradición o de crear nuevas formas de composición.
Solo recientemente y por razones ligadas tanto al interés reavivado de los Masones, como a las nuevas posibilidades técnicas, es que han aparecido algunas obras originales y estéticas. Entretanto el arte del bordado del mandil masónico está prácticamente desaparecido.

¿Qué ha sido y qué es el mandil ?¿Podría afirmarse que por su orígen profesional, por la personalidad de los fundadores, no solo hombres, aunque marcados por el clubismo britanico bien masculino, se trate aunque no se diga, de un mandil masculino ?
No parece ser tan simple.
Siempre hubo mujeres entre los constructores y en Francia, fueron iniciadas desde la mitad del siglo 18. Se instituyó una « Masonería de Damas », que conformaba unas cien logias en vísperas de la Revolución, pero es cierto que esa masonería llamada de Adopción desaparece para la mitad del siglo 19. Los mandiles de las Hermanas de esa época son mas redondeados, festoneados, decorados de motivos específicos del ritual femenino : Rosas y la escala de cinco barras, Eva ante el Arbol del Conocimiento, con la serpiente y la manzana de la tentación( !), el Arca de Noé, la Torre de Babel, etc.
Desde fines del siglo 19, las  mujeres vuelven a aparecer poco a poco en la masonería, esta vez haciéndose cargo- por la fuerza- de las decoraciones y usos masculinos tal como la creación de la obediencia mixta del Derecho Humano, fundado por Marie Deraismes, al que se une Louis Michel.
El resurgimiento de la antigua masonería de Adopción, específicamente femenina se hará en 1902. Finalmente para los años 1950 se adoptan los riruales masculinos en el seno de lo que es hoy la Gran Logia Femenina de Francia. Un solo Taller fememino, Cosmos, conserva el rito original.
Las francmasonas representan al comienzo de este siglo xxi un cuarto de la francmasonería francesa que comprende unos 150.000 miembros.

¿Qué uso hacen los francmasones de ese mandil ? Es cierto ante todo, que ese atributo es un signo identificatorio fundamental, que conlleva tanto la idea de continuidad con la antigua hermandad, como la noción de universalismo y un profundo apego al trabajo (tanto intelectual como manual dicen los rituales), donde es específicamente designado como «emblema ».
Aún permite alimentar un mítico entorno de los constructores de catedrales y de «maestros venerables » de entre ellos, aunque no exista continuidad orgánica alguna con los mismos.
Regularmente se emplea como tema de plancha en los Talleres, por ejemplo como signo de igualdad, modo de libertad interior, símbolo geométrico (cuadrados basados en el número de oro, cuadrados con triángulos superpuestos), evocación de los orígenes, alegoría del silencio, forma y receptáculo de astillas de la piedra tallada, negación de la personalidad en la construcción, como enlace a los oficios con blusa y  delantal, reflexión sobre el pectoral y el vestido que permite proteger y mostrar a la vez, etc.
El mandil marca la pertenencia masónica de modo tan significativo que se habla de «mason sin mandil » para referirse a uno que reune las cualidades pero sin serlo formalmente.
El mandil masónico es el medio de efectuar una separación con el mundo llamado «profano », de quedarse al resguardo de las turbulencias de la sociedad y de situarse en igualdad cara a cara con otros, cualquiera sean las jerarquias exteriores.
Se presenta como una superficie, una «decoración » de proyección y representación que fortalece la gestualidad del cuerpo, importante en francmasonería. Es en definitiva una « pantalla » en todo el sentido de la palabra.
.............................................................................................................................

viernes, 19 de noviembre de 2010

Fantasías, Símbolos e Ilusiones masónicas.

Reproducido con autorización de Propos maconniques
(Over-Blog.com)
www.troispoints.info/

De la revista Le Maillon de la chaine maconnique (Eslabón de la cadena masónica) fundada en 1983, se presentan estos párrafos extractados de:

A propos d'une typologie des comportements en Maçonnerie.
Essai psychanalytique sur les fantasmes, les symboles et l 'illusion maçonniques
François BEGON - Le cahier du Maître (1er trimestre 1991).

Psicoanálisis grupal y francmasonería.

En su ensayo “Psicología colectiva y análisis del Yo”, Freud muestra que (en el ejército y en la iglesia) el inconsciente modifica el comportamiento por identificación (del Yo ideal) de los individuos entre sí y con el jefe (el presidente, el líder).
En 1947 los psicosociólogos constataron que los grupos de contención, no directivos, de diez a treinta personas eran capaces también de modificar su comportamiento.
No hay razón para que el inconciente y sus manifestaciones no estén presenten en la institución y en los grupos masónicos.
Pero el inconsciente es astuto, jamás aparece en público, sino enmascarado en mitos, utopías, creencias, comportamientos.
Es muy posible que el “simbolismo” y la “espiritualidad” vehículos de lo inexplicable, busquen en nuestras logias una máscara a su conveniencia.  
En lo concerniente a la masonería, debe añadir dos claves:
La primera es la fascinación que ejercen las pirámides iniciática y ejecutiva (de la Orden). Los colores de la decoración y el aparato mantienen la ilusión, y los hermanos de las columnas sueñan con alcanzar ese saber último o esa cumbre de la omnipotencia que son dos de los atributos de los dioses.
La segunda clave viene dada en que dentro de la vida familiar o profesional, el grupo está dirigido por un jefe, en tanto que el grupo masónico es semidirigido y que en masonería las defensas son debilidades. “Todo lo que se piensa puede ser dicho”. El imaginario, los deseos y las fantasías circulan y según Didier Anzieu, “el grupo, es un sueño”.
En términos psicoanalíticos, en un grupo se sustituye al “yo crítico” del adulto, por un yo mas primitivo, aquel de la infancia entre otros, que se designa como “yo ideal”, y el grupo reactiva ese yo ideal de la infancia si es apto para la convivencia.

Tipología de comportamientos individuales

El hermano discreto: Es el tipo mas frecuente. Se trata de un hermano caluroso, fraternal, comprensivo y tolerante, sensato y racional. Viene a una de cada dos tenidas y no toma jamás la palabra más de dos veces. Fuera de las tenidas es servicial y discreto. Es el hermano que puede encontrarse en los cargos de Tesorero o de Hospitalario.
      
El hermano mudo. Aunque con muchos años de masonería, jamás toma la palabra, y a lo más cuando es interpelado por el Venerable. Hablar en logia es difícil, sobretodo las primeras veces. Y la angustia es mayor cuanto mas grande es el grupo.

El hermano que mira (Voyeur): Jamás habla pero muestra interés en la tenida. Se identifica con los que hablan y vive y actúa por delegación. Puede citarse el ejemplo de un hermano que jamás había tomado la palabra ni presentado una plancha y que devino en presidente de su taller. Leyó el ritual, hizo circular la palabra pero jamás aportó algún comentario.

El hermano intervencionista-exhibicionista: Tiene el don de la lengua y el habla. Sabe hacer reír y a veces irrita.

El hermano contestatario: Sin cesar cuestiona el reglamento. Discute sobre todo: el orden del día, la forma, el fondo de los trabajos y los temas tratados.

El hermano líder: Habla en nombre de una facción del Taller. Porta la palabra de una corriente de oposición. Se manifiesta especialmente al aproximarse las elecciones. Anuncia un quiebre o la división del taller.

El hermano ávido de omnisciencia: Ha sido admitido en talleres superiores. Está persuadido de que los presidentes de los Capítulos, de los Consejos Filosóficos, son poseedores de un conocimiento último acerca del hombre y el mundo, que conocen un secreto. Está inquieto acerca de su próxima promoción y se preocupa por las de sus hermanos. Espía los hechos y gestos de los hombres vestidos de blanco y disecciona sus palabras. Todo le intriga. Le gustaría saber que ocurre “tras la cortina”. Esta muy cerca de la fantasía de la escena primitiva.

El hermano ávido de omnipotencia: Está fascinado por los puestos de los Oficiales, especialmente el del Venerable. Está fascinado por los Muy Ilustres Hermanos del Consejo de la Orden. Es candidato a la carrera por los cargos y en las elecciones, intriga.

El hermano ilusionado: Analiza cada grado y se analiza en cada grado. Piensa sinceramente que esta cambiando y que entró en masonería por eso. Pero es justamente  porque piensa así que inconcientemente evita el cambio real.

El hermano desilusionado: Es un treinta. Ha constatado que de arriba abajo en la escala, los hombres y los hermanos son los mismos. Renuncia a la creencia en una sabiduría superior.

El hermano en busca de identidad: ¿Qué soy yo? ¿qué piensa usted de mi plancha, de mis intervenciones?. Dígame que son satisfactorias. “Vuestro movimiento de cabeza es un consuelo, vuestro silencio es una bendición”.

El francmasón alimentario: Frecuenta muchos hermanos. Viene a las tenidas una vez al año. Es afable. Signo distintivo: aún en tenida y en su propia logia, prueba ser reconocido por el toque del maestro, Para él es una manía, un tic.

El hermano ávido de decoración: Se mueve regularmente tres o cuatro veces al año en los grados. El mismo elige los collares y mandiles más costosos y bellos. Su silueta se enriquece y posa. Se transforma y adquiere cada vez un suplemento de saber y autoridad. Está persuadido.

El hermano apolítico. En la admisión de un profano o la elección del Venerable, él vota con una bola blanca o negra, un informe favorable o desfavorable siguiendo las opiniones políticas del candidato.

El hermano ideólogo: En logia, racionaliza el principio de igualdad y exige que los hermanos nivelen sus diferencias. Es un partidario de la mixticidad. Para él, la igualdad de derechos se reduce a igualdad de sexos. Cooptado al treinta sigue siendo inflexible: “ en el país de los lobos-dice- hay que hacer lo que se debe, pase lo que pase”. Es un mago que decididamente quiere acabar con todo.

El hermano “mitópato”: Está persuadido que Hiram existió, que entre los Templarios y los grados caballerescos la filiación es cierta y que la Palabra realmente está Perdida. El grupo es de sueño, los deseos son tomados fácilmente como realidades. Pero la ciudad ideal donde todos son hermanos por ser iniciados es utópica. Tal ciudad esta divida en capillas y clanes.

El hermano “EN”: Sobrevuela a los demás hermanos. Ha asimilado la profundidad misma de la francmasonería. Piensa que allí está la fuente de la consideración que cree percibir.
Ha sido Venerable, Presidente de los Talleres superiores, delegado al Congreso de las logias, al Convento. Conoce la historia y las anécdotas de la francmasonería. Está al corriente de los liderazgos y políticas del Consejo de la Orden. De cada profano, sabrá de inmediato si será o no un buen candidato y puede prever su itinerario (su carrera….) masónica. Conoce todos los procedimientos y todas las secuencias. Maniobra con calma al momento de las elecciones. No está preocupado por nada pues lo ha previsto todo. Sabe de quien debe ser amigo y de quien debe ser hermano.

El hermano idealista: Cree que ha llegado. La colación de un grado le confiere la enseñanza correspondiente. Es lo que le permite hacer una economía de trabajo mental de integración de las etapas iniciaticas sucesivas.

El hermano envidioso: Si un hermano más antiguo que él frecuenta los Talleres superiores, mientras que él sigue en la logia azul, desarrolla un sentimiento de celos por un supuesto saber supuesto que ansiaría compartir. Si ese hermano se presenta en logia, manifiesta impaciencia y oposición. Si tal hermano está ausente será el primero en recriminar su ausencia.
El hermano ritualista: Es muy puntilloso acerca de los pasos, signos y sentido de la circuambulación- Se lo halla con frecuencia en la logia azul. Por el momento está ausente de Capítulos y Consejos.

El hermano simbolista: Ha realizado la exégesis de Boucher, Bayard, Guénon, Wirth, Ligou. Conoce el diccionario de los símbolos. Ha leído el “Que Sais-Je” de Serge Hutin. acerca de las sociedades secretas y de Paul Naudon acerca de la francmasonería.
Su comportamiento se asemeja al del alquimista de “Psicología y Alquimia” de Jung, que muestra la fuerza y la astucia del inconsciente.

El presidente obsesivo: Tiene vocación de presidente de talleres. Es el Super yo, la instancia de censura y control. Con un carácter brillante, narcisista y un tanto perverso, su fantasía deviene en la fantasía del grupo. “Sígueme, te llevaré hasta el fin del mundo, al término de la sabiduría”, Traducción: juntos hallaremos el paraíso perdido( la palabra perdida)

El presidente pelícano: Antes y después de las tenidas, en casa, por teléfono es asediado por los hermanos que vienen a él con los picos abiertos. Los escucha y aconseja. Es solicitado por todos. Después de tres años se tambalea y derrumba, exhausto, desecado.

El presidente Pigmalión: Recibe a los postulantes. Pone en marcha las indagaciones, sigue el camino de cada una y se une a esos recién llegados. A cambio le gustaría recibir su afecto, su amor.

Conclusión:  La logia se sitúa entre el imaginario del sueño y la realidad exterior. A igual que la iglesia, el arte y la actividad científica, la masonería es un “espacio transicional” entre la realidad inconsciente interior y la realidad social exterior.
Pertenece a ese “campo neutral” descripto por Winnicot  y luego por Anzieu. Ese campo es reexperimentado por los hermanos. Es un lugar y un tiempo de renovación y transformación. Al sumergirse en la vida de logia, los hermanos comparten una ilusión encantadora y se encuentran con su poder creador.
………………………………………………………………………….
Para consultar el archivo de trabajos (en francés) del blog Propos maconniques, el enlace siguiente:

domingo, 14 de noviembre de 2010

¿COWAN: ESPÍA O INTRUSO?


¿ QUÉ SIGNIFICA COWAN?

De la Biblioteca de UGLNSW,ACT; Sydney South, NSW, Australia; Marzo, 2005.
www.uglnsw.freemasonry.org.au
Masonic Grand Lodge of NewSouth Wales and Australian Capital Territory.
....................................................
En los rituales de origen anglosajon se dice que el Guarda Templo Externo.... armado con una espada desnuda debe repeler a intrusos o impostores y espías…….o cowans y espías (cowans and eavesdroppers). ¿ qué son esos cowans?
...............................................................
Pocas palabras puramente masónicas han sido tan comentadas y tan poco comprendidas por el masón promedio como ¨COWAN¨. Todos están de acuerdo en que es un término de desprecio para aquel que está fuera del círculo de los masones, pero cuál es su real significado, de donde llegó la palabra y cómo entró a nuestro sistema, está en discusión hasta hoy día por los estudiosos de la masonería.
Es general aunque no completamente, aceptado que tiene un origen escocés. Ciertos libros escoceses antiguos dan color a la teoría. Según ellos, un Cowan sería el obrero que edificaba muros sin argamasa, como podría haberlo hecho cualquier granjero amontonando piedras y barro del arroyo, un constructor autodidacta, uno que no es del oficio. Aparentemente sus primeras apariciones datan del manuscrito Shaw de 1598. Y aparece en la segunda edición de las Constituciones de Anderson de 1738.*  Pero, ¿de dónde procede el vocablo?
La palabra griega 'kuon' significa perro, y en los primeros días de la iglesia los infieles eran llamados perros, probablemente a causa del pasaje de Mateo 7.6 : .. ¨no deis las cosas sagradas a los perros”. El antiguo término sueco 'kujon' significa un “ Silly Fellow”, un compañero algo tonto, mientras que Coyon denota un cobarde
Mackey tenía una teoría diferente: que Cowan sea una derivación o el ancestro de la palabra en inglés “common.' En Inglés antiguo se pronunciaba igual COEN que COMMON. Si esto es correcto, Cowan, significaba common, común, un término significando justamente tal clase de gente. También nótese en inglés la Casa(House) de los Comunes como distinguida de la Casa de los Lords.
Como derivación, ahora la palabra es totalmente propiedad de la masonería, nadie más la usó, y significaba para los modernos una persona ignorante y no instruida, que no era de la Fraternidad, tal como espía significa para nosotros aquel que intenta ganar los secretos de la masonería en forma ilegal.
Mas de los Cowans
En muchas localidades había hombres que habían aprendido a edificar muros y diques sin haber hecho un aprendizaje en el oficio o ser admitidos a una logia.
En Escocia a un Cowan también se le definía como un dry-diker,un dique seco,  es decir un masón que no tenía la palabra.
William Schaw fue el Master Mason del Rey y Supervisor General del Oficio.Es quien preparó un código con las regulaciones, costumbres y una regla de conducta del oficio que los obreros escoceses debían seguir y que se conoció como Estatutos Shaw.
Esos Estatutos Shaw de 1596 ordenaban… ¨ que ningún Maestro ni Compañero del Oficio recibiera algún Cowan para trabajar en su sociedad o compañía, ni enviara a ninguno de sus sirvientes a trabajar con los Cowans"… los Cowans podrían ser empleados por los maestros masones para cualquier tipo de trabajo siempre que no se hallaran trabajadores regulares dentro de las cincuenta millas.
Así es que originalmente la palabra no era despectiva pero la Orden masónica degradó su significado  al de espía, impostor, o aquel que no ha sido recibido regularmente en una logia……

*
Nota: En la edición de 1738 de las Constituciones, se dice:
 …”Ese hombre que ingresa por mera curiosidad, por ganar posición social o ventajas en los negocios, el falso mason, es el verdadero Cowan y una fuente sutil de problemas en el interior del cuerpo del Oficio, que seguramente afectara la vida de la Hermandad si no se tiene cuidado!”







jueves, 11 de noviembre de 2010

CON LOS OJOS VENDADOS


Reproducido con autorización de Propos maconniques(Over-Blog.com)
www.troispoints.info/
Título original: Le bandeau 
............................................................
La venda en los ojos no es ni máscara ni antifaz,¿cuál es su sentido?

El itinerario de la admisión a la Francmasonería está jalonado de pruebas simbólicas. La primera de tales pruebas es el “pasaje bajo la venda”. ¿Cuál es el sentido de la venda y qué significa esta ceguera temporaria e impuesta al candidato por tal  “pasaje bajo la venda” para la “ceremonia de su recepción”? Antes de ser presentado a una logia, el postulante es entrevistado por tres hermanos, que tienen con él una cita, independientemente de los otros que ignoran los nombres de los demás encuestadores. Cada uno produce y envía un informe al Venerable quien le dará lectura para que la logia escuche acerca del candidato. El candidato masón sabe bien que ese “pasaje” es necesario. Lo ha visto en todas las portadas de las revistas como símbolo del secreto masónico. Y ha leído que desde la antiguedad, tal “accesorio” es unánimemente utilizado para simbolizar el pasaje de un mundo a otro.
La venda no es una máscara, ni un antifaz. Lleva el símbolo de aquel que momentáneamente ha  perdido todo salvo la cabeza, sea un condenado o un postulante a los misterios de la francmasonería.
Nos guste o no, incluso aunque se desdramatice con la presencia amistosa  de quien lo apadrina y le conduce, la venda reflota en el Candidato (cándido, candidato) temores viscerales y especialmente  escenas de una ejecución.
Además está el fuego alimentador de las preguntas, que son todos disparos dirigidos hacia el Candidato.
Los temores relacionados con la venda aparecen primero al abandonarse a un grupo de desconocidos y a los fantasmas de magia y degradación incontrolable, pasible de ser tomado como objeto de burla, ridiculizado, reducido y aún  consumido, pues semejantes temores ocultan un fondo  “caníbal”.
Para la logia, la discreción es la primera función de la venda.  Permite que el candidato, siempre libre de retirarse, no pueda ver el rostro de los miembros del taller. Pero como, muy a menudo, ese candidato ha podido asistir a las conferencias públicas, tenidas blancas abiertas o participar en las reuniones festivas de la logia, es que tal función de la venda no es la primordial.

 
 
La venda no permite ver el rostro completo del candidato y enmascara el espejo de su mirada (traición de sí mismo y de nosotros mismos) al evitar ser influenciado por un sentimentalismo ocular. En fin, que a pesar de los prejuicios  de cortesía, la venda restituye al grupo un poder, una seguridad, una satisfacción, de haber pasado, a su tiempo, la situación en la cual se halla el candidato y que todos han conocido.
 
Para el candidato, la venda le obliga a bucear en sí mismo en visualizarse, en una “psyché” consciente, su propia figura. En ese sentido, la venda aclara el alma como una luz. La venda le permite igualmente al candidato no ser visto  enteramente por el grupo. La cubierta sobre su vista, será su protección, su última intimidad. Pero la justificación suprema de la venda reside en su retiro y deslumbramiento final por la luz.
 
La venda exige la humildad del candidato, su puesta a disposición, su gratitud, su credulidad. El recuerda a Thémis, la justicia, representada con los ojos vendados. El candidato no podrá remitirse más que a sí mismo  para elaborar su decisión. Tiene los otros sentidos sin velar, notablemente el oído (voz de los interrogadores, ruidos de la logia, eco sorprendente de su propia voz), el gusto (búsqueda de su saliva y copa de amargura) y la vista (reconstitución por la imaginación del espacio-tiempo).
 
Primer “útil” masónico propuesto al candidato, la venda, no es un accesorio fútil o anacrónico. Es el primer símbolo del trabajo sobre sí mismo. Imaginemos la inversión del sistema  si se propusiera escuchar al candidato con los ojos abiertos, pero por una logia de misteriosos encapuchados. Se puede ver la diferencia entre una sociedad secreta y una sociedad discreta en el hecho de que la logia es un lugar de claridad aunque que el candidato se halle en tinieblas.
 
El verdadero sentido del viaje, dijo Charles Péguy, “no es el de descubrir otros paisajes sino mas bien de mirarlos con ojos diferentes”. Pero lo aparente no excluye lo encubierto. Los hombres siempre lo han percibido. Y los mejores de entre ellos - y los más sabios - comprenden que el acto  de ver no se reduce solamente a abrir los ojos, sino que nos obliga a veces a cerrarlos, a fin de contemplar el ser que somos. De allí nacen dos lenguas diferentes: la de lo “visible” y la  de lo “invisible”: la de los objetos exteriores y sus signos y la del sujeto interior y sus símbolos; aquella de las colectividades y esta de las comunidades; aquella de la educación y esta de la iniciación.
…………………………………………………………………………………..
Para consultar el archivo de trabajos (en francés) del blog Propos maconniques, el enlace siguiente:

sábado, 6 de noviembre de 2010

LA CÁMARA DE REFLEXIONES.


Título original: Le cabinet de reflexion. 3-12-2008.
Reproducido con autorización de  Propos maconniques(Over blog.com)
www.troispoints.info/

La Cámara de reflexión ¿es solo un montaje teatral?, ¿existe una real iniciación masónica?.
Este artículo propone algunas ideas al respecto.
………………………………….
Toda la iniciación masónica comienza en la cámara de reflexión, lo que corresponde a una parte de los ritos iniciáticos practicados en todos los tiempos y en todo lugar. En efecto, el aislamiento del neófito en una choza o una cueva se ha practicado desde tiempos inmemoriales.
En  la separación del neófito de su familia se figura, por su aislamiento en un recinto cerrado, la muerte, un descanso en preparación para un cambio importante, como una crisálida en su capullo. La cámara de reflexión, en esencia, es lo moderno y adaptado a nuestras antiguas costumbres de la cabaña antigua.
El no iniciado vive en el miedo: miedo a la muerte, expresando el temor de vivir, miedo al futuro, al cambio, otros, etc ... Estos temores se derivan de uno principal: el miedo de sí mismo. Ante la necesidad de la introspección, se echó hacia atrás. Él sabe que tiene que poner orden en su ego. Luego  demanda la admisión en una sociedad iniciática que le propone una pedagogía basada en la introspección dirigida. 



La cámara de reflexión  se inscribe en el programa de esta pedagogía. El postulante encuentra la solicitud, la soledad, la oscuridad, el silencio, la inmovilidad y el frío a veces.
Estas condiciones resaltan el enfrentamiento consigo mismo y generalmente esa confrontación es difícil para el profano. El pasaje por la cámara impone la reflexión de su vida y hacer frente a su miedo mediante la estimulación de su propio temor. La compañía silenciosa del cráneo le muestra el pasado y su propio futuro: Fue un hombre, seré como él.

En la cámara de reflexión, el candidato deberá responder por escrito a las preguntas y redactar su testamento moral y filosófico. El número y la redacción de las preguntas han variado con el tiempo. En la actualidad, estas cuestiones se refieren a los deberes del hombre hacia sí mismo, su familia, su país, la humanidad. En la masonería liberal, la cuestión de los deberes hacia Dios ha sido abolida hace ya mucho tiempo.
  
Las preguntas rituales presentadas a Proudhon el 8 de enero de 1847 en la logia de Besancon fueron: ¿Qué debe el hombre a sus semejantes?
Respuesta: Justicia para todos los hombres. ¿Qué debe un hombre a su país? Respuesta: La devoción. ¿Qué debe el hombre a Dios? Respuesta: La guerra.
Al estar ya mejor informado de la masonería, Proudhon escribió:

 "El Dios de la Masonería no es ni Sustancia ni Causa, ni Alma ni Mónada, ni Creador ni Padre ni Verbo, ni Amor ni Paráclito, ni Redentor ni Satanás, ni nada que corresponda a un concepto trascendental: toda la  metafísica está pues, descartada. Es la personificación del equilibrio universal: Dios es  arquitecto: tiene  el nivel, la escuadra, y  un mazo; todos los instrumentos de trabajo y de medición. En el orden moral, El es la Justicia. Y esa es toda la teología masónica.

La redacción del testamento moral y filosófico permite al candidato hacer un balance de sí mismo y de lo que él considera esencial. Cualquiera que sea la calidad de lo que escribe, esto es crucial en el proceso de iniciación masónica. Al salir de la cámara, el candidato será considerado como uno que ha superado la prueba de la tierra. Todos  pretenderán creerlo y el resto de la ceremonia de iniciación continuará como si el candidato hubiera sido transformado por este evento.

"Aquí, todo es simbólico". Este "como si" es falso solo si se niega a jugar el juego correctamente. Se halla atrapado en el juego, es decir, sin saber si juega, o no queriéndolo admitir; es muy peligroso porque el comportamiento casi deriva hacia la esquizofrenia.
Así que adiós a la iluminación, no todo es una ilusión. Este "como si" es la verdad y la clave para una pedagogía que ha demostrado ser de larga vida con sencillez y con toda humildad, por lo que es y nada más. Solamente de allí podrá surgir tal vez la iluminación a partir de entonces.

¿Cómo se puede afirmar seriamente que las pruebas rituales realmente transforman, de inmediato o a plazo, a quienes las sufren?
La Cámara de reflexión es un montaje teatral. Sugiere lo que realmente puede ser.
Este pequeño cubículo, en el mejor de los casos este rincón de la cueva, decorado con figuras simbólicas es bastante absurdo en relación con las pretensiones proclamadas por el ritual. Pero precisamente ahí reside su
sentido esencial.
Cerrar los ojos sobre los aspectos de farsa, son el producto de una actitud  "intolerante" contra el ritual. Abrir nuestros ojos a lo patético "para penetrar en su significado”, es el camino hacia la revelación.
Normalmente esto no es simple, implica una reconsideración de los reflejos mentales adquiridos.  ¿Cómo tomar en serio lo que no es aparente y cómo no tomar en serio lo que parece serlo? Así es que mucha gente no puede responder a estas preguntas.
Sin embargo, estas preguntas siguen sin respuesta en el contexto de una semántica específica. Cambiar el contexto, poner nuevos puntos de referencia las enfrentarán aún más.
Los rituales y la francmasonería repiten que están en la búsqueda de la verdad, pero sin definirla. Los Mandarines de la intelectualidad masónica,  han decretado que esta verdad es inalcanzable, lo que niega formalmente las experiencias vividas por los sabios y los santos de todos los tiempos.
 
Con esta afirmación de las autoridades oficiales de la Orden, algunos masones estarán a la búsqueda de una verdad  inaccesible y para ellos sin contenido, lo que indiscutiblemente les da una seguridad. Y está muy bien así, porque desafortunadamente la verdad es incurablemente sacrílega: inquieta más bien que hace daño.

Decir que en masonería no hay iniciación real ni proceso iniciático auténtico sino solamente un incentivo, es subversivo para muchos y por demás inaceptable. Sin embargo, la historia está ahí, recordando brutalmente la vía de la experiencia humana desde sus orígenes.. 
 
No es un sacrilegio decir qué es la verdad iniciática y a que responde, su propósito, ni tampoco abordar la  espiritualidad que se deriva de un proceso que conduce a la iniciación.
Y no es una blasfemia señalar que es de este proceso iniciático que nacieron los dioses y las religiones y que el cristianismo mismo se basa en las mitologías que le precedieron.
Estas religiones de forma explícita, a veces con torpeza,  revelaron la experiencia psíquica fortuita sufrida por el homo sapiens  y que luego voluntariamente renovadas, se había convertido en la iniciación.
A través de su conciencia considerablemente ampliada, el hombre ha encontrado la comprensión de su universo propio y calma un poco la ansiedad que se apoderó de él ante las fuerzas incontrolables de la naturaleza. Lo hizo rápidamente en una sociedad que tenía una  elite privilegiada: los iniciados. Así se establece la tradición  iniciática,  vehículo que condiciona el desarrollo completo de la persona que es, como tal, el destino de la especie
Esta es la vocación de la Orden Masónica, portadora de símbolos fundamentales que expresan los deseos y esperanzas del hombre, puesto que este se ha demostrado a si mismo ser una persona. Cada uno de nosotros es el único artesano de su posible evolución y ninguna ayuda se podrá esperar desde el exterior.
……………………………………………………………………………

Para consultar el archivo de trabajos (en francés) del blog Propos maconniques, el enlace siguiente: